El Gran Buenos Aires es la Argentina en pocos kilómetros cuadrados. Por eso, quién gana allí tiene grandes posibilidades de imponerse en el país. Eso explica que un Presidente de la Nación se tome su tiempo para ir a un distrito e inaugurar una cuadra de asfalto, un paso a nivel o una parada de ómnibus. Impensado verlo en ese rol, por ejemplo, en otras urbes provinciales.
Faltan vacunas. Todos quieren vacunas. Ahora, las movilizaciones de sectores de izquierda vinculados a los denominados “movimientos sociales”, han agregado una petición a sus reclamos. Además de comida, trabajo, piden vacunas. Habrían conseguido cerca de 70.000 para ellos.
Lo paradójico es que lo hacen a través de mecanismos que hoy no están permitidos por la pandemia. Mientras se les solicita a los trabajadores no esenciales que se queden en su casa, ellos copan las calles. Hasta exhiben con extrema brutalidad cómo se organizan esas marchas en filas donde se ubican los que “cobran” y los que “ no cobran”.