El mayor problema que tiene el Gobierno es hacer que las medidas se cumplan, incluso, desde la Rosada hay temor por una insubordinación civil, teniendo en cuenta que desde que se anunciaron las nuevas medidas, lejos de calmar los ánimos de una sociedad que está harta, intensificó los reclamos y por ejemplo, durante dos días consecutivos han decidido protestar frente a la Quinta de Olivos con cacerola en mano para mostrar el rechazo a la decisión presidencial.
Incluso, sobre los manifestantes, han advertido que harán "vigilia" frente a la casa del Presidente, con el fin de demostrar su rebeldía y hartazgo frente a la pandemia que parece interminable y las políticas que para los que protestan son "desacertadas". Además, trascendió en redes sociales, que alertados por un cacerolazo masivo que se realizaría luego de las 00.00 horas del viernes, el Gobierno cortó el acceso de la Panamericana para llegar a Olivos.
El temor entonces por que no se cumplan las medidas de restricción, como por ejemplo la de la prohibición de circulación en las calles, es un tema que inquieta al Gobierno, sobre todo cuando las encuestas muestran que hoy la imagen del líder del Frente de Todos cayó 9,1 puntos y se sitúa en un 41,5% de positiva y 58,5% de negativa. Este es el valor más bajo desde su asunción.
Así las cosas, el Ejecutivo recurrió a las Fuerzas Federales como única opción para que, a través de ellos, pueda recuperar el control de las calles -que perdió hace rato-.
“Las Fuerzas Armadas estarán afectadas al control de las nuevas medidas sanitarias. Oficiales y suboficiales del Ejército se ubicarán en distintos puntos de la Ciudad y el Gran Buenos Aires ayudando a prestar asistencia sanitaria con el control de los test, alcohol y el cuidado que el momento sanitario exige”, fue la advertencia del Presidente, uniformados que le sirven hoy por hoy como única herramienta para poder controlar algo más peligroso que el propio virus: una sociedad al borde del colapso.
Es que ni siquiera a los propios simpatizantes del peronismo/kirchnerismo el Presidente de la nación ha podido frenar. Un ejemplo son las reiteradas manifestaciones y piquetes que se realizan casi que a diario, lideradas por organizaciones sociales que le exigen al Ejecutivo más presupuesto y trabajo para los sectores más vulnerables. Manifestaciones masivas que se han realizado en plena pandemia y en medio de la segunda ola.