Una de las consecuencias más visibles de esta problemática son los incendios en las sierras cordobesas. En el 2020, Córdoba sufrió la quema de más de 300 mil hectáreas de sierras, lo que representa alrededor del 40% de la superficie quemada a nivel nacional en lo que va del año. La sequía es una de las grandes condiciones meteorológicas que se deben dar para semejante catástrofe, que en la mayoría de los casos, están provocados intencionalmente con fines inmobiliarios.
Los incendios no solo acaban con la vegetación, sino también con miles de animales que viven en la zona serrana. También se contaminan los espejos de agua como lagos o ríos vecinos que se contaminan con cenizas y residuos.
Otras de las afecciones surgidas por la sequía cordobesa es la que afecta a los productores agropecuarios. El déficit hídrico en la provincia provoca que los rendimientos de las cosechas sean bajos, lo que afecta directamente la economía provincial y nacional.
Según estimaciones realizadas por la Bolsa de Cereales de Córdoba, la cosecha de trigo caerá un 70% con respecto al año pasado. Es decir que, de 4,6 millones de toneladas producidas en 2019, el 2020 trajo solo 1,6 millones de toneladas, representando una reducción de cosecha muy importante. Según esta entidad, la cantidad de agua caída sufrió una reducción del 50% con respecto al promedio anual histórico.
Asimismo, el turismo es un sector que también se verá afectado por la sequía. Fuertemente golpeado por la pandemia y en algunos casos por los incendios, el sector turístico de Córdoba espera poder recuperar algo de terreno a partir de las habilitaciones realizadas por el Gobierno provincial ante la baja de contagios.
Pero en vísperas a la apertura de temporada, primero local (4/12 para los cordobeses) y luego nacional (1/1/21), las imágenes de los lagos cordobeses y ríos cordobeses, además de la sierra quemada, no son alentadoras. El mítico lago San Roque, rodeado por la ciudad de Carlos Paz (la más elegida en Córdoba por el turista nacional) ya muestra su lecho en varias zonas. Actualmente, el San Roque se encuentra 6 metros por debajo de su nivel habitual (35.5 metros).
Esta situación implicó que las autoridades de Carlos Paz impongan limitaciones al uso del agua entre los vecinos de la zona, algo que podría complicarse con la llegada de los turistas.
Pronóstico desalentador
Al respecto, el Servicio Meteorológico Nacional no dio una buena previsión, expresando que la situación seca se extenderá a lo largo del trimestre, sumado a altas temperaturas, lo que contribuiría a empeorar las condiciones climatológicas en la provincia. Según el SMN, Córdoba se encuentra en el centro de un área que sufrirá altas temperaturas, superiores a las normales para el verano, y bajas precipitaciones.