Es decir, no habrá judicialización por el no pago de US$2.400 millones que vencen el 31 de mayo y para el que había plazo hasta el 30 de junio.
Todo esto en medio de la gira del presidente Alberto Fernández por Europa, donde cosechó el apoyo de los principales países del viejo continente, se reunió con la directora general del FMI, Kristalina Georgieva, y está previsto que tenga un encuentro con el funcionario de la Casa Blanca, John Kerry.
La agencia internacional Bloomberg informó que "el club salvará a Argentina del incumplimiento por el pago del 31 de mayo con la esperanza de que el país pueda reelaborar un crédito de 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, dijo una de las personas, que pidió no ser identificada porque las conversaciones son privadas. Es posible que un acuerdo con el FMI no llegue hasta después de las elecciones intermedias de Argentina a finales de este año, dijo la persona, que se negó a especificar las condiciones que exige el grupo".
"La exención temporal tiene como objetivo aliviar los estragos económicos causados por la pandemia, pero debe estar vinculada a las condiciones para que no se convierta en un hábito", dijo una de las fuentes a dicho medio. Argentina ha incumplido su deuda exterior nueve veces en su historia.
“Nadie quiere que Argentina vuelva a convertirse en un paria internacional”, dijo Rodrigo Olivares-Caminal, profesor de derecho bancario y financiero en la Universidad Queen Mary de Londres. “Un default sería negativo para Argentina y sus acreedores. Pero me preocupa el problema endémico de la balanza de pagos de Argentina ".