La pandemia ha revelado la pronunciada vulnerabilidad de los ancianos y de las personas con comorbilidades. El equipo buscó descubrir por qué.
Tras plantear la hipótesis de que son las células senescentes las causantes, se propusieron eliminarlas selectivamente con senolíticos. En efecto, vieron como se redujo la inflamación y aumentó la respuesta a la infección viral.
"Queríamos determinar si atacar terapéuticamente los mecanismos fundamentales del envejecimiento, como la senescencia celular, podría reducir la morbilidad y la mortalidad después de una infección viral", explicó Christina Camell, una de las primeras autoras en el comunicado de la Universidad.
Las pruebas
Los investigadores encontraron que los ratones más viejos expuestos por primera vez a un coronavirus experimentaron una mortalidad de casi el 100%, mientras que los ratones jóvenes apenas se enfermaron.
Cuando trataron a los ratones más viejos con fármacos senolíticos después de la infección, su tasa de supervivencia aumentó al 50%, redujeron los marcadores inflamatorios y aumentaron los anticuerpos antivirales.
“Hemos estado trabajando en un nuevo enfoque para ayudar a los ancianos a mantenerse saludables, que consiste en encontrar terapias para tratar el envejecimiento en lugar de tratar cada enfermedad individual asociada con la vejez. El hecho de que los senolíticos funcionaran para proteger a los organismos viejos de una infección viral demuestra que ese enfoque es exacto”.
Con base en estos resultados, el equipo inició dos ensayos clínicos en pacientes ancianos con COVID-19. Los científicos también planean estudiar si las células senescentes contribuyen a los efectos prolongados en muchos sobrevivientes de coronavirus.