El palito final de Mario Pergolini a El Trece en el cierre de Otro Día Perdido
Mario Pergolini le puso el moño a Otro Día Perdido con ironías y pases de factura para El Trece. Un balance del año y un regreso que nadie termina de confirmar.
22 de diciembre de 2025 - 08:51
Mario Pergolini volvió a la televisión abierta y, fiel a su estilo, eligió irse dejando ruido. El cierre de Otro Día Perdido en El Trece no fue una despedida prolija ni un final cerrado, sino un balance incómodo, con autocrítica, ironía y frases que dijeron más de lo que aparentaban.
Cómo Mario Pergolini permitió que el ciclo madurara
El último programa de Otro día perdido, emitido el viernes 19 de diciembre por El Trece, tuvo un clima raro, pero interesante. Lejos del festejo exagerado o del típico "gracias totales", Mario Pergolini eligió bajar un cambio y hablar desde un lugar más personal, acompañado por Agustín "Rada" Aristarán y Laila Roth, dos compañeros que terminaron siendo clave para que el ciclo encontrara su identidad con el correr de los meses.
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El cierre mostró a Mario Pergolini reflexivo, autocrítico y agradecido, reconociendo sus errores iniciales y celebrando haber llegado a diciembre.
Desde el arranque, el conductor no esquivó el tema más incómodo: el mal comienzo del programa. Y lo hizo sin vueltas, con una frase que en la TV abierta no se escucha seguido: "La gente que nos criticó al comienzo creo que tenía razón; se fueron dando vuelta y empezamos a tener buenos comentarios". Una autocrítica elegante, y también una manera de reconocer que el formato necesitó tiempo, ajustes y paciencia, algo que hoy parece un lujo en una pantalla obsesionada con el minuto a minuto.
También hubo lugar para el humor, casi como una forma de alivianar el recorrido. Recordaron que muchos pensaban que el ciclo no pasaba del invierno y bromearon con eso antes del brindis final. "Llegamos hasta diciembre y estuvo lindo, la verdad, más de lo que creíamos", dijo Pergolini, como si ni el propio equipo lo hubiera dado por garantizado.
En paralelo, el programa construyó una pata digital fuerte, algo coherente con la historia de Pergolini. La despedida superó las80.000 vistas en YouTube, un número relevante para un late night, y desde sus cuentas oficiales, el ciclo agradeció el aguante: "Gracias a todos por acompañarnos y bancarnos también acá, en redes", confirmando que el verdadero termómetro estuvo fuera del rating tradicional.
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El programa se sostuvo por el equipo, los ajustes y una fuerte respuesta digital del público (el programa superó las 80 mil visitas en YouTube).
Entre ironías y reclamos, Pergolini volvió a tensar con El Trece
Pero si algo dejó este cierre fue una incomodidad que no se resolvió ni se intentó disimular. En uno de los momentos más picantes del programa, Pergolini lanzó sin anestesia: "Lo que no logré es renovar. Durísimo". La frase cayó pesada, sobre todo cuando la comparó con la situación de otras figuras del canal como Mirtha Legrand, Guido Kaczka o Darío Barassi, que ya tienen su continuidad asegurada.
Fue un mensaje directo a la conducción del canal, reforzado por un recuerdo que todavía parece doler: "La última vez que estuve en este canal, me sacaron el cartel que tenían en la calle", disparó, trayendo al presente su salida anterior de El Trece hace 15 años, un episodio que marcó su relación con la televisión abierta.
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Pergolini evidenció su conflicto con El Trece al admitir que no renovó contrato y recordar antiguas tensiones. La frase final dejó abierto su regreso.
Lo curioso es que, pese a todo eso, el cierre no fue definitivo. "Nos veremos el año que viene", dijo Pergolini, sin aclarar si hablaba del mismo programa, del mismo canal o simplemente de la televisión en general. En su lógica, la ambigüedad es estrategia.
Otro día perdido terminó siendo un experimento, un termómetro y también un espejo incómodo para un canal que todavía no parece saber qué hacer con una figura que nunca fue fácil de encasillar. El programa cerró. La historia, claramente, no.