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FDT

Los falsos 'progres' del FdT no aprendieron nada

El FdT estuvo en el poder cuando era Frente para la Victoria, le fue pésimo con la economía y en su regreso demuestra que no ha aprendió de su experiencia.

Néstor Kirchner comenzó a estrellar la economía dilapidando el dinero que le acercaron los mercados globales de commodities, la Madre Naturaleza y el esfuerzo de agricultores que habían adherido a la modernización de semillas híbridas y fertilizantes ejecutada por Carlos Menem y cuestionada por los 'progres'. Sin embargo, para el FdT, que se llamaba Frente para la Victoria, fue un gran gobernante: ¿...?

La idea de que un poco de inflación no es perjudicial comenzó en esa etapa, Roberto Lavagna, su ministro de Economía, coincidió con NK -se pelearon por otros temas- y comenzó la lenta erosión de la moneda, una 'traición a la Patria' compartida. La pérdida de los superávits gemelos demoró más porque todavía podían aplicar la fórmula de exprimir a los contribuyentes, quienes tenían fresco en la memoria la crisis de 2001 y 2002.

El resto fue la disputa interna en el peronismo, burdo choque de proyectos personales, que ganó NK mientras construía su alianza con Hugo Chávez Frías -quien con la polémica compra de bonos argentinos ayudaba a financiar el Tesoro Nacional- y Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue el verdadero impulsor del 'No al ALCA' -proyecto de Washington DC para impedir el ingreso de China a Latinoamérica-, ataque del que USA se vengó años después, en ocasión del 'Lava Jato', la gran desventura del PT. Pero antes habría castigo para los Kirchner y Chávez apenas asumió CFK: las valijas de Guido Antonini Wilson con dinero de Pdvsa que le había entregado Rafael Ernesto Reiter Muñoz, en Caracas.

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Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva: Geopolítica contra USA y negocios, ya que el FdT quiere hablar de Joe Biden y geopolítica en 2022.

Más tarde ocurrió el conflicto con el campo, la derrota en las elecciones 2009 pese al dinero esquilmado a los ahorristas en el sistema jubilatorio privado y por capitalización. Las encuestas indicaba que el FpV perdería los comicios 2011 pero murió NK, lo que apabulló más a la oposición que al oficialismo, que logró ganar las elecciones pero la economía ya era un desastre visible por las consecuencias de la inflación y el 'default', que provocaba desajustes graves a un Estado en dificultades para financiarse. CFK perdió en las urnas en 2013 -se cayó la idea de la reforma constitucional para la rereelección- y volvió a perder en 2015.

Entonces llegó Mauricio Macri, con promesas que incumplió, además de gobernar pésimo, estrellar los sueños de sus electores y cometer otras tropelías que, en enero de 2022, le permiten al FdT, heredero del FpV, convertir su derrota 2021 en una eficaz ofensiva moral. Todo un incompetente el hijo de Franco, que además pretende permanecer en escena.

La inflación

De todos modos, el FpV / FdT no aprendió de sus fracasos y sigue aferrado a la teoría de que el 'default' no es tan malo y que la inflación elevada ayuda al Estado a financiarse más barato porque licúa gasto público, una aberracion suicida porque promueve la desconfianza en la democracia como institución que vela por los intereses colectivos.

Hay algunos interrogantes en la Argentina presente:

  1. por qué motivo la izquierda logró apropiarse del mote de 'progresista' cuando es mentira que mejora la calidad de vida de las personas,
  2. por qué 'represión' es una palabra condenable cuando se trata de una acción contra un delito, y en esa tergiversación se instala, de paso, la idea de que no todos los delitos son igual de condenables; y
  3. por que 'ajuste' es una palabra prohibida cuando se trata de recuperar la normalidad en el funcionamiento de algo o el equilibrio en aquello que se desajustó.

Ahí hay 3 casos concretos de la batalla cultural que la derecha perdió en los recientes 39 años que han pasado.

La economía argentina tiene un grave problema de desequilibrio fiscal, que financia con emisión monetaria o sea inflación, que para el FdT no es tan grave y para el resto de los argentinos es

  • inadmisible,
  • inmoral e
  • insostenible.
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Alberto Fernández y la titular del FMI, Kristalina Georgieva: la imagen es parte del marketing argentino de que 'todo va a estar bien'.

La inflación no baja con la ridiculez de los Precios Cuidados sino con la recuperación del equilibrio fiscal que detendrá la emisión monetaria. Todos saben que la inflación tiene un recorrido en espiral y la previsión para 2022 es de un deslizamiento de precios superior a 2021, lo que provocaría diversas tensiones en la sociedad, más allá del FdT y sus aparentes rivales de JxC.

El FMI es racional y reclama que la Argentina inicie un programa para lograr equilibrio fiscal en 2024 pero el FdT no quiere cambiar nada, quiere transferir el ajuste en el tiempo para seguir tal como se encuentra 'gestionando' lo que no gestiona y que el equilibrio fiscal sea una meta de 2027, que es como decir 'nunca'. O en el siglo 22. O magoya.

Esto es lo que frena el acuerdo entre el FMI y la Argentina, con un problema que todos conocen: la cuenta regresiva perjudica a la Argentina más que al FMI.

El organismo multilateral que integran todos los países -incluyendo la Argentina- ya ayudó mucho al deudor con una distribución excepcional de Derechos Especiales de Giro que fue un obsequio de US$ 4.000 millones que les permitió a los 'progres', llegar al final de 2021, y gratis.

El FdT considera que el problema es el dinero que le adeuda al FMI. Es cierto que fue un desatino lo que hicieron Mauricio Macri y el FMI de darle dinero a la Argentina para financiar la salida de los prestamistas atrapados en la inestabilidad cambiaria argentina. Pero para Urgente24 el verdadero problema es otro y es doble:

  1. aún sin vencimientos a pagar con el FMI, esta economía argentina es un desastre, carece de horizonte y fracasaría;
  2. si la Argentina realizara la política económica correcta, no haría falta ni FMI ni debate estéril, que ya tiene perdido el deudor desde el inicio.

Por lo tanto, la cuestión no es si Joe Biden levanta o no el teléfono para llamar al FMI sino qué política económica aplicará la Argentina en 2022 y años sucesivos; y es el debate que o no puede o no sabe o quiere dar el FdT. Por lo tanto, la ofensiva moral grandilocuente del FdT tiene recorrido corto, es una brisa de verano. Ya regresa la realidad que lo llevó a su fracaso en las PASO 2021.

En tanto, la Administración Fernández prefiere debatir sobre geopolítica, China y Rusia desde la inútil CELAC -nacida en una Cumbre de Unidad de América Latina y el Caribe, otra herencia de NK, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva y Rafael Correa, contra Washington DC-, en vez de rehacer sus deberes.

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