La inflación
De todos modos, el FpV / FdT no aprendió de sus fracasos y sigue aferrado a la teoría de que el 'default' no es tan malo y que la inflación elevada ayuda al Estado a financiarse más barato porque licúa gasto público, una aberracion suicida porque promueve la desconfianza en la democracia como institución que vela por los intereses colectivos.
Hay algunos interrogantes en la Argentina presente:
- por qué motivo la izquierda logró apropiarse del mote de 'progresista' cuando es mentira que mejora la calidad de vida de las personas,
- por qué 'represión' es una palabra condenable cuando se trata de una acción contra un delito, y en esa tergiversación se instala, de paso, la idea de que no todos los delitos son igual de condenables; y
- por que 'ajuste' es una palabra prohibida cuando se trata de recuperar la normalidad en el funcionamiento de algo o el equilibrio en aquello que se desajustó.
Ahí hay 3 casos concretos de la batalla cultural que la derecha perdió en los recientes 39 años que han pasado.
La economía argentina tiene un grave problema de desequilibrio fiscal, que financia con emisión monetaria o sea inflación, que para el FdT no es tan grave y para el resto de los argentinos es
- inadmisible,
- inmoral e
- insostenible.
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Alberto Fernández y la titular del FMI, Kristalina Georgieva: la imagen es parte del marketing argentino de que 'todo va a estar bien'.
La inflación no baja con la ridiculez de los Precios Cuidados sino con la recuperación del equilibrio fiscal que detendrá la emisión monetaria. Todos saben que la inflación tiene un recorrido en espiral y la previsión para 2022 es de un deslizamiento de precios superior a 2021, lo que provocaría diversas tensiones en la sociedad, más allá del FdT y sus aparentes rivales de JxC.
El FMI es racional y reclama que la Argentina inicie un programa para lograr equilibrio fiscal en 2024 pero el FdT no quiere cambiar nada, quiere transferir el ajuste en el tiempo para seguir tal como se encuentra 'gestionando' lo que no gestiona y que el equilibrio fiscal sea una meta de 2027, que es como decir 'nunca'. O en el siglo 22. O magoya.
Esto es lo que frena el acuerdo entre el FMI y la Argentina, con un problema que todos conocen: la cuenta regresiva perjudica a la Argentina más que al FMI.
El organismo multilateral que integran todos los países -incluyendo la Argentina- ya ayudó mucho al deudor con una distribución excepcional de Derechos Especiales de Giro que fue un obsequio de US$ 4.000 millones que les permitió a los 'progres', llegar al final de 2021, y gratis.
El FdT considera que el problema es el dinero que le adeuda al FMI. Es cierto que fue un desatino lo que hicieron Mauricio Macri y el FMI de darle dinero a la Argentina para financiar la salida de los prestamistas atrapados en la inestabilidad cambiaria argentina. Pero para Urgente24 el verdadero problema es otro y es doble:
- aún sin vencimientos a pagar con el FMI, esta economía argentina es un desastre, carece de horizonte y fracasaría;
- si la Argentina realizara la política económica correcta, no haría falta ni FMI ni debate estéril, que ya tiene perdido el deudor desde el inicio.
Por lo tanto, la cuestión no es si Joe Biden levanta o no el teléfono para llamar al FMI sino qué política económica aplicará la Argentina en 2022 y años sucesivos; y es el debate que o no puede o no sabe o quiere dar el FdT. Por lo tanto, la ofensiva moral grandilocuente del FdT tiene recorrido corto, es una brisa de verano. Ya regresa la realidad que lo llevó a su fracaso en las PASO 2021.
En tanto, la Administración Fernández prefiere debatir sobre geopolítica, China y Rusia desde la inútil CELAC -nacida en una Cumbre de Unidad de América Latina y el Caribe, otra herencia de NK, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva y Rafael Correa, contra Washington DC-, en vez de rehacer sus deberes.