
Y es que, si el café ya es parte de tu rutina para despertarte, podría estar haciendo todo lo contrario en tus niveles de energía, según especialistas.
Si bien, no cabe duda que el café es una de las fuentes más comunes de un golpe de cafeína sólida, hay un efecto secundario inesperado que podría cambiar tus creencias sobre la amada bebida.
El café en realidad puede causarle sueño con el tiempo. Mark Stein, profesor de psiquiatría en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Washington, quien estudia el sueño, la nutrición y el TDAH, explicó al New York Times:
Parte de los efectos paradójicos de la cafeína está relacionado con la "presión del sueño". ¿Lo ha escuchado antes? Se refiere a esa sensación de necesitar dormir, que aumenta a lo largo del día.
“Una vez que desaparece el efecto de la cafeína, se obtiene un nivel muy alto de presión del sueño y hay que devolverlo”, dijo el Dr. Seth Blackshaw un neurocientífico de la Universidad Johns Hopkins que estudia el sueño.
La única forma de aliviarlo es dormir, indican.
Cuanto más tiempo tomes café, más rápido tu hígado desarrolla proteínas que descomponen la cafeína, indica Blackshaw.
"Cuanto más bebemos cafeína, más desarrollamos la tolerancia de nuestro cuerpo a ella. Nuestro hígado se adapta al producir proteínas que descomponen la cafeína más rápido, y los receptores de adenosina en nuestro cerebro se multiplican, de modo que pueden seguir siendo sensibles a los niveles de adenosina para regular nuestro ciclo de sueño", explican en el Times.
Por si fuera poco, la cafeína también puede causar picos en el azúcar en la sangre o provocar deshidratación, lo cual puede hacernos sentir más cansados, dijo Christina Pierpaoli Parker, investigadora clínica que estudia el sueño en la Universidad de Alabama en Birmingham.
En conclusión, los científicos recomiendan que si siente una depresión por la tarde incluso después de una taza de café, la solución puede ser consumir menos, o no tomarlo todos los días.