¿Qué se modifica en las relaciones sexuales a medida que los hombres envejecen? Los cambios en su cuerpo o estilo de vida pueden hacerlo sentir vulnerable o generarle incomodidad, sobre todo en lo que respecta al sexo.
Se debe estar atento a cambios
Es posible que note cambios como los siguientes:
- Deseo sexual bajo
- Molestia o dolor durante las relaciones sexuales
- Cambios en la erección (disfunción eréctil)
- Cambios en la eyaculación (eyaculación precoz o tardía)
- Cambios en el cuerpo, el pelo o los genitales
- Disminución de la fuerza o energía
- Disminución de la fertilidad
- Sensación de fragilidad o cansancio
- Sentimientos de tristeza o estrés
- Cambios en la capacidad o el deseo sexual de su pareja.
El opuesto a la pareja convencional
Katia se separó a los 36 años de su primer esposo, con el que tuvieron dos hijas, y luego formó pareja con un hombre totalmente diferente: bohemio, folklorista, cantor, con el que iba de peña en peña, del que se enamoró mucho y vivieron un romance muy pasional. Pero cada uno rumbeó por su lado cuando tenía 50 años.
Transcurrieron 10 años en los que estuvo sola hasta que en un taller al que iba llamado "Viví el amor a tu manera" conoció a Luis, su útimo amor, y se flecharon mutuamente.
"Cuando lo vi me gustó inmediatamente y yo evidentemente también le gusté a él, me sentí muy afín, aparte de que me gustaba él como persona: era culto, le gustaba la ópera, la música clásica, le gustaba leer todo lo que me era afin a mí. Nada más que ideológicamente él era muy de izquierda y yo era más escéptica, aunque entendía y también tengo ideas de izquierda, pero nunca milité, y él sí militaba", desgranó.
Le admiraba las utopías, que pensara que había que luchar por la humanidad, por cambiar. "Estaba de acuerdo pero nunca me involucré yo poniendo el cuerpo", aclaró.
Agregó: "Cuando nos conocimos me sentía totalmente joven y sentía lo mismo que sentía a los 20. Lo único es que éramos más compinches, más él era muy respetuoso de la mujer, y como era una persona muy inteligente nunca hizo diferencia y eso a mí me encantaba".
El deseo sexual en adultos mayores
La ternura rodea al contacto físico que se traduce en caricias, besos, abrazos e intimidad.
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Prejuicios arraigados
Cuando iba a la ginecóloga hace cuatro años, me preguntaba extrañada: "¿Pero usted tiene relaciones sexuales" Como que me incomodaba. Primero pensé en cambiar de ginecóloga, pero después dije, qué espectacular poder vivirlo y contarlo así, porque de verdad siento que es un valor, porque es una conversación que no existe. No, no, eso no se termina nunca. Para mí, no, porque tampoco es un mandato. Esto de que si no lo vivís así te falta algo. Es como personal, ¿no? Es una elección", sentenció.
Lo disfruté muchísimo hasta el último momento y se llevó la pasión. Me halagaba mucho Luis, pero a pesar de la pérdida, me siento bien, estoy feliz, disfruto de la vida, hago cursos, talleres que me encantan, sigo actuando en las cosas que me llaman.. No teatro porque no tengo salud para teatro, sí para publicidad y para cortos. O películas también.
Katia puntualiza que si bien hay una búsqueda de algo distinto con respecto al amor cuando pasan los 70, los 80, para ella es lo mismo cuando se enamora. Se siente lo mismo que cuando se es joven. Se jacta de haber tenido siempre una mente muy abierta: se divorció la primera vez hace muchos años cuando no era tan habitual para las mujeres en los ´60, que es cuando empieza la revolución feminista.
"Estoy grande pero me encanta el amor"
Duda cuando le preguntan si aún está abierta al amor. "No sé, siento que estoy grande, pero me encanta. Tenemos amigas de nuestra edad que dicen, ´no, está buenísimo escucharte´".
De todos modos, asegura que a una mujer que crea que a cierta edad ya no es momento para volver a enamorarse le diría que no se lo pierda. Porque es muy lindo compartir la vida, sentir amor, sentir pasión, sentir atracción por otra persona, querer estar con esa persona, querer vivir con esa persona. Disfrutar de la vida sin cerrarse a otras cosas.
Lo que está claro es que la intimidad entre adultos mayores no se concreta únicamente con las relaciones sexuales, sino que hay una conexión emocional, cariño y compañía.
Los abrazos, caricias, besos, siguen siendo fundamentales para el bienestar emocional y para fomentar una mayor sensación de felicidad.