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Qué hará Milei con los 233.000 adultos mayores que pierden la jubilación por no reunir los aportes

Los adultos mayores que trabajaban en negro y por lo tanto no reúnen los 30 años de aportes, ya sin moratoria, cumplen la edad de jubilación y quedarán afuera.

La caída de la cantidad de nuevas jubilaciones otorgadas por la ANSES durante el primer semestre de 2026 fue de un estrepitoso -45% interanual, con apenas 99.673 altas en el régimen general, dato que asimismo representa una merma del 53% respecto del mismo período de 2024, cuando más de 311.000 personas habían accedido a una jubilación mediante moratorias.

Aumenta la cantidad de adultos mayores en edad de jubilación y cada vez menos pueden acceder a una pensión contributiva sin el envión de las moratorias.

La única alternativa para muchas personas, en consecuencia, será esperar a cumplir los requisitos para acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), un beneficio equivalente al 80% de la jubilación mínima.

La caída en las nuevas jubilaciones vuelve a poner el foco en la situación de quienes trabajaron durante años en empleos informales o no lograron completar sus aportes.

Para ese sector, las alternativas para acceder a una prestación son ahora más limitadas, luego de que más de 3,9 millones habian recurrido a moratorias previsionales para obtener el beneficio.

Adultos mayores en blanco

El padrón de jubilados se nutrirá este año de 110 mil adultos mayores que accederán por cumplir la edad (60 años las mujeres y 65 años los hombres) y 123.000 a través de moratorias remanentes o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), con lo que las altas previsionales totales se reducirán cerca de un 45% en comparación con el año anterior.

Respecto del flujo de trabajadores registrados que alcanzan los requisitos completos de la ley, se mantendrá constante en torno a las 110.000 altas anuales (cifra similar a las 113.000 de 2025 y 105.000 de 2024).

Desde que asumió el Gobierno de Javier Milei el denominado “rebusque” se convirtió en uno de los principales medios de subsistencia para una parte de la población aunque, en muchos casos, ese crecimiento también supone un deterioro de las condiciones laborales, la estabilidad y los ingresos.

Entre 2016 y 2025, el trabajo independiente -registrado y no registrado- se expandió a una tasa promedio anual del 3%, mientras que el empleo asalariado avanzó apenas 1% por año, impulsado principalmente por los puestos no registrados.

Durante la primera mitad del Gobierno de Milei, entre 2023 y 2025, la brecha se profundizó. El trabajo no asalariado mantuvo un crecimiento medio anual del 3%, mientras que el empleo asalariado permaneció prácticamente estancado.

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo asalariado formal en empresas privadas se redujo en aproximadamente 255.000 puestos, mientras que el empleo informal habría aumentado en torno a 450.000 trabajadores.

“Esta situación implicó que la totalidad de la generación de empleo en los últimos dos años se explicara solo por el trabajo independiente”, precisó la Secretaría de Trabajo. Dentro de ese universo, el número de monotributistas aumentó 35% entre 2016 y 2025 y 7% durante 2024 y 2025.

Sistema previsional inviable

¿Por qué cada vez menos personas logran acceder a su haber previsional? El presidente de IDESA, Jorge Colina, explicó en el programa de Adriana Salguero que se parte de un error del sistema previsional argentino de reparto y es que pone un mínimo de aportes para jubilarse de 30 años, que es demasiado alto porque hay tanta informalidad laboral que cada vez llega menos gente.

El economista de IDESA, Jorge Colina, aseguró que el sistema previsional argentino es inviable.

"Las moratorias han sido una muy mala solución a este problema de los 30 años de aportes, porque en lugar de sacarlos como mínimo y que la gente se jubile con los aportes que tenga, se hizo una simulación de haberlos cumplido y ahí que le den la pensión contributiva y que haya que paga la deuda", sostuvo.

"Fue muy costoso e hicieron entrar en déficit al sistema previsional. Había que hacer algo por la gente que no tiene aportes, pero no regalar esa diferencia. Los que tenían algunos aportes, inclusive, cobran por encima de la mínima. No es tanto, porque la media está en el orden de los 750 mil pesos", continuó.

Como en 2025 no se renovó, hay muchos que "antes hacían de cuenta como que pagaban esos 30 años y se jubilaban, y son los que quedaron afuera", dice el economista.

¿Qué se debería hacer? "Sacar el mínimo de 30 años y que la gente compute los años que tenga, si son 15 que sean 15", señaló.

Según Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, en los últimos diez años se crearon poco más de 3 millones de puestos de trabajo y casi el 90% correspondió a asalariados no registrados y cuentapropistas.

Declaraciones desafortunadas

Desde el Gobierno, con un proyecto de reforma previsional en el Congreso, bajan declaraciones insólitas, como las del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien exhorta a los jubilados a pensar en el futuro y a hacer como su padre jubilado, Eduardo: dejar de tomar café para no gastar.

El vocero presidencial, Adrián Ravier, fue más lejos aún y afirmó que los argentinos “no saben manejar sus propios ingresos”.

Las y los jubilados le respondieron en las calles: no marchan por mala administración, marchan porque les recortan los medicamentos, destruyen sus ingresos y atacan sus derechos. Pelean por una jubilación que les permita vivir a quienes trabajaron siempre.

El cierre de las moratorias previsionales y un mercado laboral que genera cada vez menos trabajadores con aportes suficientes para acceder a una jubilación contributiva expanden las condiciones para que se siga desarrollando la informalidad, una de las preocupaciones que planteó la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, en su visita a la Argentina.

La directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

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