Las obras sociales sindicales
El deterioro golpeó de manera desigual a las obras sociales sindicales. OSECAC, la entidad de los trabajadores de Comercio, perdió un 20,2% de sus afiliados desde noviembre de 2023; OSPCN, que nuclea a empleados estatales, cayó un 19,1%; y OSPRERA, la obra social de los trabajadores rurales, retrocedió un 15,9%.
La única excepción fue OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, que logró sumar afiliados en medio de la debacle generalizada.
PAMI, la obra social de los jubilados, tiene 5 millones de afiliados, y aportes del Tesoro Nacional cubren el desfase entre lo que recauda del sistema previsional y lo que paga por las prestaciones médicas y los remedios.
Depuración de prestadores
En paralelo, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) inhabilitó a unas 18 prepagas y obras sociales del RNEMP y ya suman más de 180 las entidades excluidas del sistema y, por lo tanto, dadas de baja.
Sanatorios y clínicas volvieron a atender a los afiliados.
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En ese sentido, ante la advertencia de una merma generalizada en las coberturas médicas desde 2023, la Unión Argentina de Salud (UAS) aclaró que "en las últimas semanas se observaron reacomodamientos entre planes y modalidades de contratación, propios del contexto económico y regulatorio. Estos movimientos no representan una caída neta de personas con cobertura, sino una redistribución interna, con nuevas altas que compensan y, en algunos casos, superan las bajas registradas", indicaron.
Asimismo, desde la UAS remarcaron que el universo total de personas con cobertura se mantiene estable, con tendencias de crecimiento en segmentos específicos, un comportamiento que se condice con los datos oficiales de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
En esa línea, el superintendente del área, Claudio Stivelman, precisó a través de sus redes sociales que en los últimos tres años los afiliados a prepagas de manera directa aumentaron en más de 370.000 personas.
Despidos que ponen fin a aportes
Como los 330 mil empleados registrados que fueron a la calle automáticamente dejaron de aportar, junto con las respectivas patronales, para jubilación y obras sociales, no sólo generaron un agujero previsional, sino que dieron un golpe de gracia a todo el sistema de salud.
Aunque menos de la mitad de las desafectaciones (130/150 mil) ingresaron en ese período como monotributistas, su contribución se redujo diez veces, resintiendo en consecuencia las arcas de ANSES y de las obras sociales.
El retroceso del salario, así como la mayor pérdida de poder adquisitivo, llevaron a muchos asociados a prepagas a cambiar de planes por otros más económicos, o directamente darse de baja para quedar con las obras sociales y la medicina pública.
Las empresas de medicina prepaga en Argentina estaban cubriendo a cerca de 6 millones de personas, lo que representaba entre el 13% y el 15% de la población total del país.
Pérdida de coberturas
De acuerdo con la información estadística de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), el sistema cuenta actualmente con unos 20.000.000 de personas bajo esta cobertura, lo que marca un descenso en comparación con los 21.000.000 de beneficiarios que se contabilizaban hacia finales de 2023.
El Hospital General de Agudos Dr. Juan Antonio Fernández, en Palermo, se destaca por la excelencia del Departamento de Urgencias, la División Terapia Intensiva, la División Toxicología, la División Infectología y la División Traumatología, entre otros.
Wp
Por su parte, el Instituto Argentina Grande advirtió, además, que este fenómeno golpea con especial dureza a los jóvenes de entre 15 y 29 años de edad.
Casi la mitad de ellos (49,9%) ya depende exclusivamente del sistema público de salud.
Son 438.790 jóvenes más que a fines de 2023 y que, a causa de la precarización laboral y el encarecimiento de la salud privada, perdieron la cobertura médica con la que contaban antes del inicio del Gobierno de Milei.
La intención libertaria de privatización de la salud se acaba de esbozar con la eliminación, por medio de la Resolución 1066/2026, publicada en el Boletín Oficial, de la universalidad del sistema de salud pública y que se dispusiera el cobro a los extranjeros sin residencia permanente en el país.
Sin embargo, el sistema marcha a contramano: atraviesa una situación crítica marcada por recortes presupuestarios nacionales, menor entrega de medicamentos e insumos esenciales, y una migración masiva de pacientes desde el sector privado y las obras sociales hacia los hospitales públicos debido a la crisis económica.