Guerra en el Estómago: Alto el fuego ya
Algunos no creen en la necesidad de paz en el estómago. Es más: hasta le niegan el alto el fuego. Ni permiten un corredor sanitario.

Algunos no creen en la necesidad de paz en el estómago. Es más: hasta le niegan el alto el fuego. Ni permiten un corredor sanitario.
El tracto digestivo y sus órganos relacionados en los procesos de digestión y absorción, se relacionan directamente con los alimentos que ingerimos y dicha relación se ve influenciada por la composición de nuestra dieta, junto a factores psicosociales y culturales. Entender la naturaleza y la importancia de estas relaciones, se vuelve clave: lo propone la WGO (Organización Mundial de Gastroenterología (en español).
Cuando el cuerpo come, descompone los alimentos en una forma que puede utilizar para producir, nutrir células y suministrar energía. Este proceso se llama digestión.
La biblioteca nacional de medicina, Medline Plus, define al sistema digestivo como una serie de órganos huecos unidos en un tubo largo y retorcido. Comienza en la boca y se extiende hasta el ano, e incluye el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
También participan
Estos 3 órganos producen jugos que ayudan en el proceso de la digestión.
Según la Sociedad Portuguesa de Gastroenterología (SPG), las personas siguen sin valorar los síntomas comunes, como la acidez, diarrea y el dolor abdominal, y a menudo sólo acuden al médico en las fases muy avanzadas de la enfermedad, en las que el pronóstico puede ser fatal.
Es imposible que el cerebro haga el mejor trabajo del que es capaz cuando se abusa de las facultades digestivas.
Muchos comen apresuradamente varias clases de alimentos, lo cual determina una guerra en el estómago, y así se confunde al cerebro.
Algunos de los pilares para tener una digestión optima son:
En cuanto a la alimentación, es importante mencionar el microbioma intestinal.
El microbioma se refiere a los genomas colectivos de los microorganismos en un ambiente particular, y la microbiota es la comunidad de microorganismos.
Aproximadamente 100 billones de microorganismos (la mayoría de ellos bacterias, pero también virus, hongos y protozoos) existen en el tracto gastrointestinal humano; por eso el microbioma se considera ahora como un órgano virtual del cuerpo.
Los microbios intestinales son esenciales para muchos aspectos de la salud humana, incluidos los aspectos inmunes, metabólicos y neuroconductuales. Diferentes niveles de evidencia apoyan el papel de la microbiota intestinal en la salud humana.
Una dieta variada, asociada a hábitos de vida saludables, tendrá un impacto positivo en el sistema digestivo, dando lugar a un aumento de las bacterias protectoras.
La fibra es un nutriente clave para un microbioma saludable y se ha pasado por alto mientras se desatan los debates sobre el azúcar y la grasa.
Los efectos adversos en el microbioma de los medicamentos y de los ingredientes de los alimentos procesados ejercen un efecto negativo.
No es de menor importancia mencionar que el consumo de prebióticos y probióticos también ayuda a optimizar el microbioma.
Por lo tanto, los alimentos que ingerimos a diario no sólo alimentan nuestro cuerpo, sino que también nutren a trillones de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo, sin los cuales sería difícil sobrevivir.