De ahí que se necesite plantear una respuesta inmune más robusta en personas mayores y otras poblaciones vulnerables, señaló el consenso.
Las vacunas mejoradas para la Influenza deberían ser diferenciadas según los segmentos de edades a las que van dirigidas. En consenso regional de especialistas propuso que para adultos mayores el límite sea 60 años.
CSL Seqirus
El impacto de la Influenza
"Fueron propuestas cuatro acciones prioritarias: aumentar la conciencia sobre el impacto multisistémico de la influenza y el riesgo asociado al envejecimiento y las enfermedades crónicas; armonizar las recomendaciones de vacunación para las personas mayores en los países de la región; fortalecer los consensos entre sociedades científicas y tomadores de decisión; y visibilizar la inversión y la costo-efectividad de las vacunas antigripales mejoradas", sostuvo la Dra. Nancy Sandoval Paiz, infectóloga de Guatemala, vicepresidenta de la Asociación Panamericana de Infectología (API) y una de las moderadoras del workshop donde se elaboró el documento.
Los casos de Influenza en gran parte recayeron sobre adultos mayores, según se pudo comprobar a través de las internaciones hospitalarias.
Redes
"Latinoamérica es una región profundamente heterogénea, con importantes diferencias entre sus sistemas de salud, sus capacidades presupuestarias y sus coberturas de vacunación. Precisamente por eso resulta fundamental avanzar en medidas que permitan que una población cada vez más longeva pueda vivir más años con salud, autonomía y calidad de vida", agregó.
La Dra. Susana Lloveras, médica infectóloga argentina, ex presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero (SLAMVI) y una de las firmantes del consenso, enfatizó: "La evidencia muestra que fortalecer las estrategias de vacunación, incorporando herramientas adaptadas a las necesidades de estas poblaciones, representa una oportunidad para promover una longevidad más saludable y fortalecer nuestros sistemas de salud".
A su vez, el también firmante médico argentino José Ricardo Jáuregui, presidente de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, agregó que “la vacunación antigripal mejorada para personas mayores y con enfermedades crónicas es una prioridad impostergable de salud pública en Latinoamérica”.
Mayor efectividad que las estándar
Estas vacunas antigripales mejoradas están diseñadas para aumentar la inmunogenicidad ya sea uso del adyuvante MF59 o mediante una mayor cantidad de antígeno o por tecnología recombinante y demostraron mayor efectividad que las vacunas estándar en personas mayores e inmunosenescentes.
La protección frente a la influenza con vacunas antigripales mejoradas permite mantener la autonomía al retrasar o prevenir el deterioro funcional, hospitalizaciones y eventos sistémicos graves que pueden conducir a la discapacidad o a la muerte.
Disponible en Argentina
La vacuna antigripal adyuvantada está disponible en Argentina como parte del Calendario Nacional de Vacunación para mayores de 65 años y está aprobada para su aplicación en personas a partir de 50 años.
El adyuvante MF59® incluido en la vacuna antigripal adyuvantada es una sustancia natural que potencia la respuesta inmunitaria del organismo contra la influenza y juega un rol fundamental para obtener una respuesta inmune de mayor intensidad, duración y más amplitud.
La vacuna ya superó las seis millones de dosis aplicadas. Es gratuita en el ámbito público para los grupos de riesgo definidos por el Ministerio de Salud de la Nación, con el fin de evitar cuadros graves y hospitalizaciones durante el invierno
Sin embargo, el envejecimiento en Latinoamérica es una realidad común que requiere respuestas coordinadas.
"El verdadero desafío consiste en construir políticas de prevención capaces de preservar la capacidad funcional de las personas durante el mayor tiempo posible. No se trata únicamente de vivir más años, sino de vivir mejor”, concluyó el Dr. José Montes, director médico de CSL Seqirus en Argentina, la compañía que impulsó este intercambio científico.
Las defensas del sistema inmunitario se debilitan con la edad, por esta razón las personas mayores de 65 años suelen tener más complicaciones de la gripe que los adultos jóvenes sanos.
En los últimos años, se cree que entre el 50% y el 70% de las personas hospitalizadas por la gripe han sido personas mayores de 65 años, por eso es un grupo de riesgo importante.