Pero, para llegar a esa conclusión Devi pasó primero por el desacierto. BBC Mundo cuenta que la neuróloga del Hospital Lennox Hill en Nueva York y sus colegas, diagnosticaron erróneamente a una mujer que atravesaba la menopausia.
Luego de algunos tratamientos que incluían estrógenos, la paciente mejoró y Devi se dio cuenta que los síntomas que presentaba inicialmente respondían a otra causa, que no tiene que ver con la degeneración o muerte de las conexiones de las neuronas cerebrales (propio del alzheimer), sino que se trataba de la niebla mental o 'brain fog' como se le conoce en inglés.
Incluso, descubrió que este síntoma no sólo se presenta en la menopausia, también puede aparecer antes de dejar de menstruar.
Devi, explicó: "Muchas mujeres que atraviesan la perimenopausia -el período de 7 años alrededor del momento en que dejan de menstruar (lo que en la mayoría de los países occidentales ocurre en torno a los 52 años)- comienzan a tener dificultades para recordar y encontrar palabras, concentrarse en varias tareas a la vez".
¿Cómo afecta la niebla mental?
La niebla mental puede hacer que una persona sienta que no andan bien los procesos de recordar, pensar y comprender.
Según el sitio especializado Medical News Today, este padecimiento también puede afectar:
- La memoria, incluyendo la capacidad de almacenar y recuperar información
- El uso y la comprensión del lenguaje
- La capacidad para procesar y comprender la información
- Habilidades visuales y espaciales para dibujar, reconocer formas y recorrer espacios visualmente
- Capacidad para calcular y resolver cosas
- Habilidades de funcionamiento ejecutivo para organizar, resolver problemas y planificar
Niebla mental, estrógeno y pérdida de sueño
Pero, ¿Qué pasa con la mente y el estrógeno? Uno de los problemas clave -dice el artículo de la BBC- es que el cerebro cuenta con receptores de estrógeno, y muchos de ellos están situados en el hipocampo, una región cerebral que es importante tanto para fijar como para recuperar ciertos tipos de memoria.
"Al haber una caída abrupta de estrógeno durante la menopausia, parte de esta actividad en el hipocampo se ve afectada", explica Devi.
Sin embargo, los bajos niveles de estrógeno no son el único problema, las dificultades de sueño (que muchas veces se presentan por el bochorno o calor) también intervienen en la aparición de la niebla mental; así como la ansiedad, depresión y cambios en el estado de ánimo, afectan la memoria.
Los especialistas coinciden en que, siendo la niebla mental un síntoma tan frecuente pero desconocido, se debe dejar a un lado el tabú y hablar más abiertamente al respecto, y así evitar errores en el diagnóstico.