La pandemia vs. salud mental
"Hay muchas quejas debido al agotamiento porque todos pensamos que la pandemia mundial iba a ser una carrera y ahora parece ser una maratón sin final", comienza advirtiendo Van Hoof.
Una maratón que ha conllevado un precio alto en la salud mental del mundo. Y la especialista lo explica.
"Todos nos estamos agotando lentamente y eso se ve en las encuestas con quejas relacionadas con el estrés, incluso sentimientos de depresión, ansiedad por el miedo que tienen las personas a los problemas a largo plazo relacionados con la covid-19", dijo.
"Cuantos más factores de riesgo tiene una persona, mayor es la posibilidad de que sufra trastornos relacionados con el estrés y a tener experiencias traumáticas".
¿Hay más consecuencias por venir?
Sí, aseguró la especialista, quien además asesora al gobierno de Bélgica en temas psicológicos.
Uno de los principales problemas que esperan es un ausentismo laboral a largo plazo.
"Las personas finalmente caerán debido al agotamiento y los trastornos relacionados con el estrés, que llamamos languidecimiento o agotamiento por coronavirus (coronavirus burnout) en algunos países", indica.
Van Hoof recomienda a las empresas, prepararse para lo que llama el "tsunami de ausentismo" que, muy probablemente, vendrá. ¿Qué deberían hacer los empresarios? garantizar políticas para un sólido retorno al sitio de trabajo, una vez finalizado el encierro.
Un buen consejo
Pero, ¿Qué podemos hacer por nuestra salud mental en pandemia?
"Cuidemos de nosotros mismos y tener un buen estilo de vida, incluyendo niveles suficientes de ejercicio"., sugiere la profesora en psicología.
Además, ofrece algunas ideas para hacerlo realidad.
"Si te cruzas con alguien y dices 'hola', realmente tómate el tiempo de preguntar: '¿Cómo estás?' Límpiate las manos y toma la mano de la gente. Sé amable y considerado. Envía tarjetas a alguien. Haz algún trabajo voluntario en tu comunidad".
Un buen ejercicio puede ser llamar a centros de atención para ancianos y pedir hablar con alguno que no reciba visitas.
Finalmente y, quizá, la mayor lección que ha dejado la pandemia es: no cuidarnos sólo a nosotros mismos, sino también a los demás.