La Universidad de Harvard, de Estados Unidos, realizó un estudio que fue publicado en BMJ, en el que sugiere que el riesgo de muerte aumenta con la incorporación de la carne roja en la dieta.
Científicos analizaron las respuestas a un cuestionario sobre salud y dieta proporcionadas por más de 81.000 hombres y mujeres sanos entre 1986 y 2010. Se enfocaron los cambios en el consumo de carne roja durante un período de ocho años del estudio y si estos habían afectado las probabilidades de muerte 8 años más tarde.
Los hallazgos fueron que un aumento de una media porción de carne roja procesada por día se asoció con un riesgo 13% mayor de morir joven por cualquier causa; una media porción adicional de carne roja sin procesar aumentó el riesgo en un 9%.
Además, se supo que la disminución del consumo de carne roja y el aumento de nueces, aves de corral sin piel, pescado, lácteos, huevos y vegetales se asoció con un menor riesgo de muerte.
Por otro lado, un estudio publicado en el International Journal of Epidemiology en abril de 2019 indicó que las personas que consumían carne 4 o más veces a la semana tenían un riesgo 20% mayor de contraer cáncer colorrectal, que aquellos que la consumían menos de 2 veces por semana.
Esta investigación estuvo realizada en casi 500 mil personas, que además arrojó que por cada porción diaria de 25 gramos de carne procesada, el riesgo de cáncer colorrectal aumentó un 19%. Esto equivale a dos fetas de jamón finas, aproximadamente.
Por cada porción de 50 gramos de carne roja sin procesar por día, el riesgo de tener este cáncer aumentó un 18%.
Al mismo tiempo, el estudio arrojó resultados positivos. Los alimentos que se asociaron con menor probabilidad de causar cáncer de colon fueron los altos en fibra como los cereales.