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Covid-19 y aislamiento: cómo manejar la soledad durante la pandemia

Es fundamental monitorear la salud emocional con tanta vigilancia como con la salud física, especialmente durante una crisis que trae consigo un período de estrés elevado y prolongado. Entérese cómo hacerlo, a continuación.

Millones de personas en todo el mundo están en cuarentena y muchas más practican el distanciamiento social o simplemente se quedan en casa. Como resultado, hemos entrado en un período de aislamiento global que evitará que muchos de nosotros veamos a amigos y familiares. Con poca claridad sobre cuánto tiempo persistirá esta pandemia, el riesgo de que las personas experimenten soledad es significativo.

La soledad es un factor de riesgo importante en cualquier crisis de salud porque pone a nuestros cuerpos en un estado de estrés que puede afectar el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, y cuanto más pobre funciona nuestro sistema inmunológico, menos efectivo es para combatir enfermedades como el COVID-19.

Dado cómo nuestra salud se ve afectada por sentimientos de desconexión emocional y social, monitorear si nos sentimos solos y tomar medidas para mitigar dichos sentimientos en caso de que los tengamos, son aspectos esenciales del autocuidado físico y emocional que debemos practicar durante esta crisis.

Aquí hay algunas cosas que puede hacer si comienza a sentirse solo.

1. Utilice la videoconferencia para mantener la normalidad

En tiempos de crisis es importante mantener la normalidad siempre que podamos. Si sus tragos semanales después del trabajo con sus compañeros ya no son posibles, participe en una videoconferencia y tenga la reunión virtualmente. Si usted y un amigo tenían planes de ver un programa o una película juntos, configuren sus dispositivos, participen en un chat de video, configuren la cámara para que puedan verse el uno al otro (no la pantalla) y comiencen a mirarla juntos. Luego haga lo que no hacemos lo suficiente en la vida real, dedique tiempo a discutir lo que vio.

2. Controle a las personas que viven solas

Revise su libreta de direcciones y haga una lista de personas que viven solas o que podrían necesitar apoyo, y use mensajes de texto, correo electrónico, teléfono para registrarse y conversar con ellos. Ayudar a los demás es una de esas cosas que tiene tanto beneficio, en términos de impacto psicológico y emocional positivo, para la persona que ayuda como para la persona a la que se ayuda. La soledad es algo que en realidad podemos colaborar. Si todos nos pusiéramos en contacto con al menos tres personas al día que podrían sentirse solas, podría marcar una gran diferencia en general.

3. Tenga conversaciones significativas

Antes de la crisis, decir cosas como "Estoy realmente asustado o tan estresado" estaba en la categoría de "compartir sentimientos personales profundos" que solo le diría a un amigo cercano o familiar de confianza. Ahora esas mismas revelaciones son más o menos una 'charla trivial'.

Lo que nos hace sentir conectados con los demás no es solo el acto de compartir nuestros sentimientos, esperanzas o miedos, sino tener una conversación sobre ellos una vez que lo hacemos. Por lo tanto, asegúrese de profundizar un poco y tener una conversación de ida y vuelta, no solo sobre cómo se siente, sino sobre cómo está tratando de manejar esos sentimientos.

Por otro lado, hay una gran cantidad de información en línea sobre la autoayuda psicológica y las estrategias de autocuidado. Infórmese, encuentre las herramientas y técnicas que funcionen para usted y sea proactivo para abordar sus necesidades emocionales y psicológicas.

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