
Y es que, científicos evaluaron los datos de la salud de 25.000 hombres, en un plazo de once años y medio, y luego los cotejaron con las informaciones acerca de sus hábitos alimentarios. ¿Qué encontraron?
De la totalidad de participantes, 3.088 fueron diagnosticados con cáncer de próstata durante el período del estudio.
Sin embargo, los hombres que informaron ser consumidores frecuentes de té presentaron un "riesgo significativamente menor" de desarrollar cáncer de próstata. En ese sentido, el estudio concluyó:
De hecho, el consumo regular de té mostró el mismo efecto cuando se tomaron en cuenta otros factores que podrían afectar la probabilidad de padecer cáncer, como la edad y el estilo de vida de los participantes.
Pese al hallazgos, los científicos aclaran que los resultados no son suficientes para que una persona empiece a beber té exclusivamente para disminuir el riesgo de padecer cáncer de próstata.
En ese sentido, hay otros estudios que han establecido la relación del té con la salud de la próstata, en especial, el té verde, conocido por sus efectos efectos positivos en enfermedades relacionadas con el corazón, el cáncer y el Alzheimer.
En 2009, un grupo de científicos halló que una sustancia química encontrada en el té verde podría retrasar el avance del cáncer de próstata. El doctor James Cardelli, del Centro de Cáncer Feist-Weiller, dijo al respecto:
La Sociedad Americana contra el Cáncer explica que el cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer fuera de control. La próstata es una glándula que sólo tienen los hombres. Esta glándula produce parte del líquido que conforma el semen.
Entre los síntomas del cáncer de próstata figuran: