Según Pezzuto, "muchas personas consideran tomar suplementos dietéticos que cuentan con una alta actividad antioxidante. Sin embargo, en realidad no se puede consumir una cantidad suficiente de un antioxidante para marcar una gran diferencia. Pero si cambia el nivel de expresión del gen antioxidante, como observado con uvas añadidas a la dieta, el resultado es una respuesta catalítica que puede marcar una diferencia real".
Otro efecto que se observó en el trabajo fue la capacidad de esta fruta de prolongar la vida útil de los ratones que recibieron una dieta occidental alta en grasas, que se sabe que está asociada con condiciones como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades autoinmunes y el Alzheimer.
La adición de uvas a la dieta, aunque no afectó el peso corporal, retrasó la muerte natural.
Pezzuto señaló que no es una ciencia exacta traducir los años de vida de un ratón a un humano, pero estimó que el cambio observado en el estudio correspondería a 4 o 5 años adicionales en las personas.
Todavía queda por ver exactamente cómo se traducen estos hallazgos en el organismo humano, “pero está claro que la adición de uvas a la dieta cambia la expresión génica en algo más que el hígado”, asegura el comunicado de la universidad.
Más contenido en Urgente24:
Por qué no está Baby Etchecopar en A24
La Nación se da de baja: ¿A dónde parará Viviana Canosa?
Flybondi y JetSmart agradecen a Biró y Aerolíneas Argentinas
Papelón internacional de Alberto Fernández: Se quedó dormido
Carpetazo hot y escrache en redes a un histórico de Racing