Los resultados revelaron que los pesticidas se degradan más rápidamente frente a este compuesto alcalino, lo que facilita su eliminación física mediante el lavado.
¿Cómo recomiendan utilizarlo los investigadores? Mezclando una cucharadita de bicarbonato de sodio en dos tazas de agua.
Además, muchos alimentos suelen ser tratados con parafinas o ceras, por lo que es posible que algunos residuos queden atrapados debajo. En este sentido, para reforzar los cuidados se pueden limpiar los alimentos como las papas con un cepillo de cerdas firmes o frotar las frutas suaves como los duraznos bajo agua corriente.
Por su parte, la lejía sirve para eliminar las posibles bacterias y gérmenes que hayan podido proliferar en la piel, pero no para pesticidas.
Es importante destacar que el bicarbonato no elimina los residuos que han penetrado la piel de los alimentos. Por lo tanto, su efectividad se limita a la cáscara.
Finalmente, el estudio se centró específicamente en la manzana y no incluyó otro método de limpieza común como es el vinagre.
*Con información de El Confidencial