Según la renombrada Clínica Mayo, la dieta mediterránea es un tipo de alimentación basado en la cocina tradicional de los países ribereños del mar Mediterráneo. Aunque no existe una definición única de la dieta mediterránea, normalmente es rica en vegetales, frutas, granos enteros, legumbres, frutos secos, semillas, y aceite de oliva.
Los principales componentes de la dieta mediterránea incluyen los siguientes:
*Consumo diario de vegetarles, frutas, granos enteros y grasas saludables
*Consumo semanal de pescado, aves, legumbres y huevos
*Porciones moderadas de productos lácteos
*Consumo limitado de carne roja
Otros elementos importantes de la dieta mediterránea consisten en compartir las comidas con la familia y los amigos, disfrutar de una copa de vino tinto y estar físicamente activo.
La base de la dieta mediterránea son las verduras, frutas, hierbas, nueces, legumbres y granos enteros. Las comidas se preparan en torno a estos alimentos de origen vegetal. Las cantidades moderadas de lácteos, aves y huevos son también fundamentales en la dieta mediterránea, al igual que los mariscos. Por el contrario, la carne roja solo se come ocasionalmente.
Esta dieta ha demostrado su capacidad para aumentar la longevidad y mejorar la calidad de vida durante el envejecimiento mediante mejoras en la flora intestinal. Además, uno de sus ingredientes ayuda a mitigar las enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Según las investigaciones realizadas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, publicado en Molecular Cell, ese ingrediente es el aceite de oliva. Este parece tener un gran potencial para influir sobre estas dolencias ligadas a la edad.
De todas formas, el grupo de investigadores destaca que el consumo de aceite de oliva no sería suficiente para obtener estos beneficios sobre el aumento de la esperanza de vida y su calidad, sino que debería tomarse en un contexto determinado, combinándolo con periodos de ayuno, restricción calórica y ejercicio físico.