Según el estudio, la cafeína del mate consigue reducciones del 16% en la ganancia de peso y del 22% en la acumulación de grasa asociadas a una alimentación abundante en azúcares y lípidos.
Durante 4 semanas, los participantes del estudio tuvieron una dieta que contenía 40% de grasa, 45% de carbohidratos y 15% de proteínas. Además, acompañaron la comida con una cantidad de cafeína equivalente a 4 tazas diarias de café.
Al finalizar el período de estudio, los que tomaron cafeína tenían mayor porcentaje de masa magra y menos grasa corporal que los que no ingirieron cafeína.
"Teniendo en cuenta los hallazgos, el té de mate y la cafeína pueden considerarse agentes contra la obesidad", explicó Elvira González, la coautora del estudio a Alimente.
Además, rastrearon la expresión de algunos genes asociados con la obesidad y el comportamiento de los lípidos.
Los autores comprobaron que todos los tratamientos con cafeína disminuyeron significativamente la expresión de esos genes.
Lo malo de este estudio es que se realizó en ratas, así que los resultados, que son muy llamativos para la comunidad científica, no sean tan resonantes en las personas.
De todas formas, González defiende sus descubrimientos e indica que "este estudio se podría extender a los humanos para comprender los roles del té de mate y la cafeína como estrategias potenciales para prevenir el sobrepeso y la obesidad, así como los trastornos metabólicos posteriores asociados con estas afecciones".