Huevos
Los huevos pueden ser uno de los alimentos más ricos en nutrientes que existen, lo que significa que contienen una gran cantidad de cosas buenas en solo unas pocas calorías. Tienen una variedad de micronutrientes que pueden ayudar a mantener un sistema inmunológico saludable, incluyendo la vitamina D, vitamina E, vitamina B12 y omega-3.
Por ejemplo, una revisión reciente en Neurology and Therapy resumió los datos que muestran que los niveles bajos de vitamina D pueden contribuir al riesgo de desarrollar la enfermedad autoinmune esclerosis múltiple y pueden empeorar la actividad de la enfermedad en pacientes con EM.
Morrón
El color es una señal de que los morrones son ricos en antioxidantes que combaten enfermedades. Los morrones no solo contienen poderosos antioxidantes como el betacaroteno, sino que también son una fuente increíble de vitamina C, incluso mejor que las naranjas.
Solo una taza de morrón picado contiene tres veces la ingesta diaria recomendada de vitamina C.
Ajo
El ajo contiene alicina, un antioxidante que puede ayudar a fortalecer su sistema inmunológico, según una investigación publicada en Food Science and Biotechnology.
Semillas de girasol
Las semillas de girasol son una manera fácil de fortalecer tu sistema inmunológico, gracias a su versatilidad. Como la mayoría de las semillas, son altas en grasas insaturadas, que pueden combatir la inflamación, y vitamina E, una de las más importantes cuando se trata de reparar las células dañadas.
Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, los científicos están estudiando si la vitamina E, uno de los antioxidantes más poderosos, puede prevenir enfermedades crónicas que resultan del daño de los radicales libres en las células.
Kéfir
El kéfir está repleto de probióticos, que son tipos de bacterias y hongos buenos que viven en el tracto gastrointestinal. Estos desempeñan un papel muy importante en la salud inmunológica. Eso es porque gran parte del sistema inmunológico vive en el tracto gastrointestinal, según Johns Hopkins Medicine.
El consumo de alimentos ricos en probióticos, incluido el kéfir, ayuda a mantener un tracto gastrointestinal saludable, lo que, a su vez, promueve un sistema inmunológico robusto.
Si el kéfir no le gusta, otros alimentos fermentados llenos de probióticos pueden ser ciertos yogures (busque “cultivos vivos y activos” en la etiqueta), kombucha, chucrut y kimchi.