Este tipo de protuberancias de grasa suelen formarse porque existe un exceso del llamado "colesterol malo", que puede acabar en las arterias que salen al corazón.
Los xantomas se observan con mayor frecuencia en personas con una enfermedad genética llamada hipercolesterolemia familiar.
3. Uñas curvadas
Si alguien tiene las uñas curvadas, anchas y gruesas puede significar que tiene problemas con el corazón.
¿Por qué? porque la sangre oxigenada no llega correctamente a los dedos, por lo que las células producen un "factor" que promueve el crecimiento para tratar de corregir el problema.
Esto suele ocurrir en todos los dedos de las dos manos.
4. Dientes sueltos
Investigaciones han demostrado que la pérdida de alguna pieza dental o la periodontitis (inflamación de las encías) son indicadores de una enfermedad cardíaca.
Además, las bacterias "malas" pueden ingresar al torrente sanguíneo por la boca y causar inflamación en los vasos sanguíneos, lo que puede provocar enfermedades del corazón.
5. Ojos más blancos
También conocido como arcus senilis, empieza a formarse en la parte superior e inferior del iris, hasta cerrarse completamente. Se origina por el exceso de grasa.
Si bien, no interfiere con la visión, está relacionado con enfermedades del corazón.
Alrededor del 45% de las personas mayores de 40 años tienen este halo graso alrededor del iris.
6. Labios azules
Si alguien tiene mucho frío, es normal que los labios se vuelvan violetas o azules por algún momento.
Sin embargo, si esto ocurre de manera constante (sin que haya frío), puede significar que la sangre no está irrigando los labios, que están faltos de oxígeno.
7. Ronquidos
Esta última señal, fue descrita por el medio especializado Eat This, Not That!. Y es que, si tu pareja se queja de que roncas mucho, debes prestar atención porque es posible que tengas apnea del sueño.
Según la Asociación Nacional del Sueño esta afección puede provocar insuficiencia cardíaca congestiva, ataque cardíaco y arritmia cardíaca (una alteración del ritmo cardíaco).
Los síntomas de la apnea del sueño incluyen presión arterial alta, despertarse con dificultad para respirar e incapacidad para concentrarse.