Sin embargo, hay un momento en el capítulo 1, en que pueden hablar 'mano a mano' mientras comen 'yakiniku' -trozos de carne y verduras crudas, como cebollas, repollos y zanahorias, en una pequeña parrilla, ubicada en la mesa donde se consume-. En verdad, Shinmachi -por un fracaso- termina de mesero en un restaurante de lujo y Yakazi es un amigo del dueño que está comiendo solo, pese a su fama, en un box del lugar. Shinmachi le lleva un churrasco sin saber que el cliente es Yakazi, quien invita a comer con él.
En un momento ocurre un diálogo que ayuda comprender qué les pasa a los famosos jugadores (puede ser argentino o japonés, da lo mismo, en la Selección de AFA hay un montón de ellos) que hacen carrera en un mercado extranjero y muy competitivo. Por ejemplo, Europa.
Si bien Yazaki intenta que Shinmachi lo trate en forma coloquial, tal como ocurría en el colegio, el ex jugador no lo tutea porque "ahora es otra cosa". Lo trata con mucho respeto, quizás porque descubre en el joven la osadía y el éxito que él no pudo conseguir.
La negociación inicial no había prosperado porque Yazaki exigía en el combo que le consiguieran un anunciante para un comercial por TV que le pagara 50 millones de yenes, un dineral para el mercado japonés por un spot. Dato importante para el diálogo a solas, lo que provoca que Yazaki no sea el engreido deportista que se muestra en público:
-Ahora parece otra persona.
-Ahora puedo ser yo.
-¿Y antes no?
-No puedo cuando hay gente.
-¿Está entrenando?
-Sí.
-¿Y el comercial?
-Solo me ofrecen porquerías.
-¿Aún no está definido?
-Cree que soy egocéntrico, ¿no?
-¿Cómo?
-"Yazaki se volvió egocéntrico desde que fue a Alemania. ¿Quién se cree que es?".
-No pienso eso.
-No puedo sobrevivir allí si no soy egocéntrico. Hay jugadores de todo el mundo y todos se creen los mejores. No seré titular si soy modesto. Mis compañeros son mis enemigos.
-Entiendo. Pero, al menos, en Japón...
-No puedo. ¿Y si cambian la estructura del equipo mientras no estoy? ¿Y si otro jugador de mi posición llega al equipo? No dejo de preocuparme.
-Así no puede disfrutar del fútbol.
-¿Disfrutar?
-¿Qué?
-¿Usted disfrutaba del fútbol?
-¿Qué tiene de malo?
-Qué envidia.
-¿Por qué?
-No recuerdo cómo se sentía eso.
-Entonces, ¿Por qué juega?
-Por el dinero y la fama. ¿Por qué más? Los fans me dicen: "Me das esperanza" y "Gracias, me conmoviste". Pero lo hago por mí.
-Señor Yazaki.
-¿Sí?
-¿Por qué 50 millones? Ya ganó mucho dinero.
-El dinero es la única forma de saber si me respetan de verdad.
-Haga el comercial de porquería, entonces.
-Mi ego no me deja.
-Carajo.
-¿Carajo? Piensa que soy insoportable ¿no?
-La verdad que sí.
-Yo también. (Ríen)
-Se quedará sin amigos si sigue así.
-Así son las cosas.
Corolario
Cada jugador es diferente. Es cierto que Lionel Messi logró sobrevivir a muchos de los problemas del éxito pero Diego Maradona resultó vulnerable.
La presión puede conducir a otras dificultades. Pregunten a Mauro Icardi.
El público tampoco está preparado para ver al semidios convertido en humano. "Jugó en la selección ¿cómo puede trabajar en un restaurante?". La palabra puede resultar una daga que atraviesa.
Shinmachi intuye que, al final de cuentas, Yazaki necesita, en algún punto, relajarse, salir del papel super exigente de Top Idol, y lo desafía a lograrlo.
Aquí no se contará el final pero es necesario tener presente que esos millonarios de veintipico o de treintaypico sigue siendo humanos, y alguna vez comenzaron a patear la pelota porque les divertía. La tensión permanente y asumir personajes para protegerse no es lo que ambicionaban.
Volver atrás puede ser el motivo por el que jugadores super profesionales a veces prefieren que los entrevisten los No Periodistas de un canal de streaming, en vez de los Pseudo Periodistas especializados, siempre alambicados y que enfatizan en la casi deidad de su entrevistado.
Acerca de Shinmachi, inevitable recuerdo de Roberto Perfumo: él recordaba que el retiro de un jugador puede resultar muy traumático. El adiós requiere una preparación. Enfrentarlo en soledad es peor. Imprescindible tener un saludable grupo de contención. Por ese motivo él había estudiado Psicología Social: para sí y para entender / ayudar a otros.
Podría continuarse con el relato de Shinmachi y Yazaki pero mejor sientése frente al televisor y disfrútelo.
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