Quizás lo manejen con calma, pero dentro de la cabeza seguramente se preparen para sentirse superiores. Un trabajo emocional que el club madridista sabe hacer muy bien, y eso es, en parte, gracias al enorme entrenador que los dirige: Carlo Ancelotti.
Ancelotti, un DT humano
Un DT que ha entendido cómo configurar a sus futbolistas dentro del terreno juego, apoyado sobre un vínculo humano fuera del terreno de juego. "Los jugadores son mis amigos", declaró hace un tiempo el italiano. Esa referencia del pasado se legitima con lo sucedido en el presente: un Ancelotti extrovertido y sin pudores que celebró como uno más en la Plaza Cibeles este domingo, cuando todo el plantel del Real Madrid se reunió con sus hinchas para festejar el último título de liga.
Allí, Ancelotti sorprendió al público cuando tomó el micrófono y compartió un anhelo íntimo. "Yo tengo un sueño, quiero bailar con Eduardo Camavinga", les contó a todos los presentes desde la tarima en la que se ubicaba todo el plantel. El volante del Madrid, por supuesto, no tuvo otra opción más que acercarse a bailar sin dejar de reírse a carajadas. "¡Música, maestro!", dijo el italiano.
El costado humano de un entrenador que sabe cómo manejar a sus jugadores, puede ser un gran punto de inflexión para Kylian Mbappé. Acostumbrado a cargar con la ilusión de miles de hinchas, la joya de Francia ha comandado todos y cada uno de los intentos de gloria del PSG desde su llegada, allá por mediados de 2017.
A lo largo de todos estos años, el club de París ha visto desfilar inmensas figuras en su plantel. Desde Leo Messi, hasta Neymar Jr, pasando por Sergio Ramos y tantos otros. Sin embargo, ninguno de estos nombres (ni siquiera el de Messi) opacó la inmensidad de Mbappé. Las llaves de la institución siempre las tuvo él. El peso, entonces, siempre estuvo sobre sus espaldas.
Una tarea para nada fácil, sobre todo con un público como el del PSG sumamente exigente, que hasta se atrevió a silbarlo en el partido de despedida.
Carlo Ancelotti: un entrenador capaz de quitarle presiones a Mbappé
Su llegada al Real Madrid significará el desembarco en un club cuyas responsabilidades están ciertamente más repartidas. Un club con figuras que saben lo que es salir campeón de su país y de Europa. Un club ganador. Jugadores ganadores y, además, un DT ganador.
Las capacidades humanas y vinculares de Ancelotti pueden potenciar a Mbappé. Hacerlo crecer. Generarle una red de contención capaz de quitarle presiones y soltarlo dentro de la cancha. Generarle una simbiosis letal junto con Vinicius Jr, Toni Kroos, Rodrygo y más. ¿Qué podremos esperar del francés como jugador del Real Madrid?
Más contenido en Golazo24
Suicidio del PSG y éxito del Madrid: Kylian Mbappé se va gratis
Rodrigo De Paul sigue asegurando su lugar en la Selección Argentina
Real Madrid o Borussia Dortmund: cuántos millones de euros se llevará el campeón