El camino de los británicos hasta la final fue poco convincente. Empates ante Dinamarca y Eslovenia en fase de grupos, una remontada sobre la hora ante Eslovaquia en octavos, la victoria por penales frente a Suiza en cuartos de final y nuevamente la victoria sobre la hora vs. Países Bajos para acceder al partido definitorio.
Evidentemente, el elenco inglés hizo méritos suficientes como para ganar cada encuentro que jugaron. Méritos argumentados sobre alguna iluminación de alguno de sus grandes futbolistas en algún momento crucial del cotejo, pero no más que eso. En el fútbol lo que vale es ganar e Inglaterra gana, pero la actitud que ha tenido a lo largo de toda la competencia fue ciertamente paupérrima. Mucho más, se insiste, con los nombres que hay dentro del plantel.
Inglaterra no ganó por Gareth Southgate sino a pesar de Gareth Southgate. Un entrenador que no ha sabido organizar las piezas para protagonizar los partidos, para llevarse puesto a su rival, para hundirlo anímicamente desde la calidad técnica y táctica de sus dirigidos.
España y un funcionamiento colectivo apoyado en individualidades
España ha renacido. La era Guardiola, esa que Lionel Messi dijo que confundió a muchos, también le hizo a La Roja caer en esquemas demasiado rígidos y deambular en un círculo vicioso que no le hizo bien. De La Fuente, su nuevo entrenador, le ha dado aire fresco a una selección que llega a la final de la Euro con la chapa de candidato.
Los españoles combinan un funcionamiento colectivo aceitado con individualidades capaces de marcar la diferencia. Sus piezas están correctamente equilibradas dentro del campo, amalgamándose para darle una dinámica atrevida, protagonista y con ganas de ser más que el rival.
Esa consolidación se ha dado, sin lugar a dudas, gracias a las grandes victorias que consiguió a lo largo de la Eurocopa. No solo hizo una gran fase de grupos, venciendo a Italia y a Croacia, sino que también se cargó a dos de los máximos candidatos al título: primero Alemania, luego Francia.
A todos les ganó de forma contundente. Con autoridad. Consciente de sus recursos, que comienzan con el maestro de orquesta, Rodri, y siguen con el resto, como la gran joya que es Lamine Yamal.
Qué partido esperar para la final de la Eurocopa 2024
Los perfiles de ambos equipos están claros. Es probable que Inglaterra salga a esperar a su rival, fiel a su estilo conservador. España lo irá a buscar de entrada, porque sabe que puede. Será un gran partido.
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