“A él le dijeron que ganaba el Balón de Oro, tenía un sitio en la vitrina para colocarlo”, escribió Hermoso. Y enseguida añadió un dato todavía más llamativo: Jenni iba a recibir el Premio Sócrates y ambos habían acordado protagonizar un intercambio simbólico durante la ceremonia. La española le entregaría a Vini el Balón de Oro y el brasileño haría lo propio con el reconocimiento destinado a la campeona del mundo.
El comentario fue posteriormente eliminado, aunque AS alcanzó a recogerlo y pudo comprobar una parte importante de aquella planificación. Ese escenario nunca llegó a concretarse: el brasileño y la delegación del Real Madrid finalmente no viajaron a París, por lo que Didier Drogba fue quien puso el galardón en manos de la futbolista.
“Y ya sabemos lo que ocurrió después...”, cerró Rafa Hermoso. La frase apunta directamente al desenlace de una noche que terminó convirtiéndose en una de las grandes polémicas recientes del premio: Rodri se quedó con el Balón de Oro, Vinícius terminó segundo y el Real Madrid decidió ausentarse de la ceremonia apenas unas horas antes de que comenzara.
Del divorcio con FIFA a las polémicas que erosionan al Balón de Oro
El Balón de Oro conserva probablemente el mayor peso simbólico entre los premios individuales del fútbol, aunque hace tiempo dejó de tener el terreno para sí solo. France Football entrega el galardón desde 1956 y, entre 2010 y 2015, lo fusionó con el premio al mejor jugador de la FIFA bajo el nombre FIFA Ballon d'Or. La sociedad terminó en 2016 y el organismo que hoy preside Gianni Infantino respondió creando The Best, su propia distinción anual.
Desde entonces conviven dos grandes reconocimientos, con sistemas de elección diferentes y resultados que no necesariamente coinciden. France Football recuperó el control de su histórico trofeo y FIFA construyó un premio donde participan capitanes y entrenadores de selecciones, periodistas y aficionados. A partir de 2024 apareció además un nuevo actor: UEFA comenzó a coorganizar la gala del Balón de Oro junto al Groupe Amaury, aunque el propietario de France Football conserva la marca y, según el acuerdo oficial, mantiene independiente el sistema de votación.
El problema es que algunas de las decisiones tomadas desde aquella separación fueron alimentando una discusión que vuelve prácticamente cada temporada. El caso más recordado es el de Robert Lewandowski en 2020: France Football directamente canceló aquella edición por la pandemia, justo cuando el polaco atravesaba una temporada extraordinaria con el Bayern Múnich y aparecía como máximo favorito. Un año después finalmente hubo ceremonia, pero Lionel Messi se quedó con el premio y Lewandowski terminó segundo, lo que volvió a disparar el debate sobre una distinción que el delantero nunca consiguió levantar.
El Balón de Oro, el premio individual más prestigioso del fútbol, volvió a quedar en el centro de la polémica por la elección de sus últimos ganadores.
FOTO: NA
Después llegaron otras votaciones discutidas. La elección de Messi por delante de Erling Haaland en 2023 volvió a dividir opiniones y, apenas un año más tarde, Rodri superó a Vinícius Júnior en 2024, una resolución que terminó con el Real Madrid ausente de la gala y que ahora recupera todavía más fuerza con el testimonio de Rafa Hermoso. En 2025, Ousmane Dembélé se impuso sobre Lamine Yamal tras liderar al PSG hacia su primera Champions League, otra elección que volvió a enfrentar distintas maneras de interpretar qué significa realmente haber sido “el mejor” de una temporada.
Y el ruido ya empezó antes incluso de conocer al ganador de 2026. La lista de 30 candidatos presentada esta semana dejó afuera nombres como Pedri, Raphinha, Mohamed Salah y Mikel Oyarzabal, ausencias que provocaron críticas inmediatas en España. Deco, director deportivo del Barcelona, llegó a calificar de “escándalo” que los dos primeros no aparecieran entre los seleccionados. Rodri, en cambio, sí figura en la nómina y vuelve a aparecer entre los principales aspirantes.
No significa que exista una fórmula capaz de producir un ganador indiscutible. Precisamente ahí está el conflicto que acompaña al Balón de Oro desde hace años: qué pesa más entre el rendimiento individual, los títulos colectivos y los grandes momentos de una temporada. Y cada exclusión inesperada o resultado ajustado vuelve a poner bajo examen un premio cuyo prestigio permanece intacto, pero cuya autoridad ya no consigue cerrar todos los debates.
---------------
Más de Golazo24:
Banfield eliminó a Riestra por penales y está en semis de Copa Argentina
Champions League: Hora y TV de todos los partidos del jueves
Revelaron el técnico que llegará a River gracias a los Menem: "Vínculos políticos"
Tristeza en Boca por la noticia que confirmó Arruabarrena: "Falleció"
La última noticia sobre Scaloni que causa un caos en AFA: "Se complicó"