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Lionel Scaloni, DT de la selección argentina: en 2022 tiene el gran desafío de Catar.
Otro punto que hay que contemplar es que todo lo que uno cree, piensa o dice después hay que plasmarlo en el campo de juego. Y esto damos fe que no es fácil ni simple de lograr. En el caso de los directores técnicos es el gran dilema que se les presenta para afrontar y resolver.
Cómo ejecutar lo del pizarrón cuando todas las fichas empiezan a moverse y se convierten en oponentes de verdad. Este es el verdadero problema cuando el árbitro da el pitazo inicial. Lo del pizarrón todo muy lindo pero…
Para comenzar
Algo imprescindible antes de avanzar es establecer la diferencia entre táctica y estrategia.
Si bien la estrategia es el plan de acción que guiará a los entrenadores hacia la meta final, las tácticas son los pasos y las acciones individuales que llevarán a cabo para llegar hasta allí.
Hay que saber que
- la estrategia también presupone la actuación de los contrarios, mediante un análisis teórico que permite establecer planes posteriores,
- la táctica es el conjunto de componentes que se integran para satisfacer toda una serie de situaciones durante los enfrentamientos.
En los tiempos que corren y de tanta información se confunde mucho la distribución espacial de los jugadores en el campo con la táctica del equipo. Esto es una confusión puntual de nomenclatura, ya que está más relacionada con la estrategia de juego que con los aspectos tácticos.
Los aspectos tácticos de un equipo están relacionados con la idea de juego de su entrenador. Todo lo que se relaciona al entrenamiento, al comportamiento, toma de decisiones, actitud, metodología de trabajo, etc., está relacionado a los aspectos tácticos del equipo.
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Marcelo Gallardo, un récord de estabilidad en un trabajo harto inestable.
Si la idea de juego del entrenador es realizar una presión tras pérdida de balón teniendo una transición defensiva que dificulte o impida el pase del adversario (River, para citar un ejemplo), los entrenamientos deben estar asociados a esa idea, a ese concepto. Esto forma parte de la táctica del equipo, del juego colectivo.
En el caso de que un entrenador espere que su equipo juegue al contraataque, esperando al adversario para una transición ofensiva rápida y vertical, poco importa aplicar entrenamientos de mantenimiento de la posesión de balón, pues estará hiriendo la identidad del equipo, los aspectos y los conceptos tácticos definidos por el equipo técnico.
Si el equipo tiene una idea de juego bien definida, los componentes tácticos del equipo deberían estar relacionados tanto con el comportamiento como con la forma en que apliquen el entrenamiento. Desde los ejercicios más simples hasta los más complejos, todas las actividades deben contemplar las ideas del entrenador.
La táctica es el norte de la metodología de trabajo, es donde el equipo técnico y los jugadores deben basarse para entrenar y rendir de la mejor forma posible dentro de las posibilidades.
La distribución numérica de los jugadores en el campo, está relacionada con la estrategia elegida por el entrenador para aquel partido o campeonato.
Reiteramos: no debemos confundir la distribución de los jugadores en campo con la táctica. Importante. La ocupación espacial es estrategia de juego que sólo está relacionada dentro del plano táctico.
¿Atacar o esperar?
La colocación de los números (1-4-4-2, 1-4-3-3, 1-4-2-3-1, 1-3-4-3, entre tantos) debe estar relacionada con diversos factores, desde la característica del adversario, la forma en que su equipo va a actuar en aquel día, el objetivo del resultado ante la clasificación, y otros factores.
Es importante entender que esta distribución numérica es sólo uno de los componentes de la táctica elegida por el entrenador. La táctica es el espejo de lo que su entrenador espera del equipo y va desde las ideas hasta la metodología de entrenamiento.
Los equipos más modernos y bien entrenados, tienen
- una distribución numérica sin la pelota (organización defensiva) y
- una diferente con la pelota (organización ofensiva).
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Julio Falcioni, con una vasta experiencia por la cantidad de equipos que entrenó.
Antes de seguir avanzando debemos entender que lo que estamos diciendo es algo genérico porque dependiendo de algunas situaciones habría que profundizar y es algo imposible de realizar. Hecha la aclaración, prosigamos.
Resumiendo:
- la táctica del fútbol es la tarea orientada al perfeccionamiento de los principios y fundamentos de juego para resolver con eficacia las situaciones en las que el equipo tras la recuperación del balón estando este en juego busca progresar y finalizar rápidamente la acción ofensiva;
- la estrategia, es el planteamiento que usa un equipo para contrarrestar y neutralizar al rival. Son aquellos comportamientos no habituales de nuestro modelo de juego que se implantan en un partido concreto para conseguir reducir al oponente.
Habiendo propuesto de nuestro lado un marco aclaratorio que desde luego esperamos que haya sido de utilidad, podríamos comenzar con los debates. Pero como dijimos, si no manejamos ciertos conceptos todo debate que se produzca en adelante carece de utilidad y validez.
Entonces: ¿Qué es lo mejor? ¿Salir a atacar o esperar un poco para saber la iniciativa del rival?
La verdad que las dos tienen la misma validez. De las dos maneras se han ganado títulos en el fútbol mundial. Lo que sí podemos aportar (esto puede ser una apreciación bastante personal) es que los equipos en general juegan y se parecen a la forma de ser de los entrenadores. Nos referimos a su personalidad.
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Eduardo Domínguez, entrenador en ascenso con un desafío muy importante en las próximas semanas.
También debería depender de la evaluación del entrenador sobre con qué tipo de plantel cuenta para ejecutar el mejor plan de acción.
O también para saber qué puede pedirle o no a sus jugadores para no frustrarlos. Cuando un jugador quiere hacer algo porque se lo piden y no lo logra, es comprar un problema serio en el corto plazo.
Si a un jugador se le piden acciones que no puede realizar, el fracaso estará asegurado. Este punto no es un dato menor porque en muchos casos los entrenadores quieren imponer sus ideas cuando no son las apropiadas porque no cuenta con las herramientas necesarias para ejecutarla.
Y aunque parezca algo simple muchas veces el entrenador queda atrapado en un laberinto que no puede solucionar. Por terco, por su ego o por falta de capacidad para manejar la situación que le toca.
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Sebastián Battaglia, entrenador de Boca Juniors y el difícil momento de independizarse de Juan Román Riquelme.
Dante Panzeri
Pero claro, también hay que admitir que muchas veces esa terquedad genera cambios positivos en un equipo y su funcionamiento pero eso necesita de mucho más tiempo y acá entramos en un serio problema sabiendo del país en el que vivimos cuando hablamos de fútbol y proyectos. De todos modos, éste no es un tema para este momento.
En el futuro, las formaciones y estilos de juego en el fútbol continuarán siendo creadas y probadas aunque parezca que las mejores formaciones ya han sido utilizadas.
Los distintos equipos, sus directores técnicos, tienen preferencias diferentes, y todos deben adaptarse a sus oponentes también además de sus propios jugadores. Por lo tanto, por muy absurda que suene una formación o táctica en el fútbol, probablemente haya al menos un entrenador cuyo modelo encaje en ella.
Hoy en día, se utilizan muchas formaciones diferentes en todo el mundo, y los entrenadores están constantemente experimentando con nuevas formaciones y estilos de juego. Algunos encuentran el éxito, mientras que otros fracasan rotundamente. Así de sencillo.
Hace 60 años, cuando le preguntaron sobre como definiría al fútbol en pocas palabras, el polémico periodista deportivo cordobés de Las Varillas, Dante Panzeri, dijo: “Fútbol, dinámica de lo impensado”.
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N. de la R.: El autor de la nota, Fabio Talarico, no sólo fue jugador profesional sino que también es entrenador con título habilitante. Sabe de qué escribe. Para Urgente24, uno de los DT de verdad, sólo que no lo ha experimentado aún.