El préstamo a 7 años organizado por Barclays, HSBC y KKR Capital Markets es paralelo a otra operación financiera de City Football Group, línea de crédito renovable por £ 100 millones con los mismos proveedores del financiamiento, en la certeza de que hoy le resulta más barato obtener efectivo, en un mercado de tasas de interés muy bajas, antes que vender acciones en la Bolsa.
Hasta ahora
Hace 2 años, CFG ya vendió una participación del 10% a la estadounidense Silver Lake Partners por US$ 500 millones, operación que permitió cotizar al City en US$ 4.800 millones, por entonces un récord para cualquier grupo deportivo, notable performance de Mansour, quien compró el club en 2008 e inició su transformación.
Él también le vendió 12% a China Media Capital, un grupo de capital de riesgo.
Por supuesto que hay detractores que acusan al City de romper las reglas tradicionales del fútbol profesional o a Abu Dhabi de lavar dinero a través del deporte o de invertir para limpiar la imagen global de Emiratos Árabes Unidos, acusado de violaciones a los derechos humanos.
El hermano de Sheikh Mansour es Sheikh Khalifa bin Zayed al-Nahyan, el poder de la nación del Golfo Pérsico.
En rojo
Después de la inversión de Silver Lake, CFG obtuvo US$ 2.000 millones de Mubadala, el fondo soberano de inversión de Abu Dhabi administrado por Khaldoon al-Mubarak, también presidente del Manchester City.
El dinero ayuda a apuntalar al grupo, deficitario porque la pandemia impactó en sus finanzas, tal como sucedió con otros clubes del fútbol profesional.
Los ingresos anuales de CFG cayeron a 544 millones de libras esterlinas en el año financiero que finalizó en junio de 2020, casi un 14% menos interanual debido a la pérdida de ingresos por entradas y transmisiones. La pérdida neta anual del grupo se amplió a £ 205 millones desde £ 84 millones una temporada antes.
El club tuvo una pérdida neta de £ 126 millones luego de una ganancia neta de £ 10 millones. Antes, el City había sido el único club con fines de lucro dentro de la red global de CFG.