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El partido Túnez-Mali de la Copa África terminó en escándalo debido a que el árbitro pitó el final a los 85’ y luego del error lo volvió a terminar a los 89’.
Fue como si Sikazwe hubiera añadido un hipotético tiempo de descuento, aunque en ningún caso el partido llegó a los 90’. Inmediatamente, los jugadores y el cuerpo técnico de Túnez empezaron a recriminarle al árbitro por su error. El equipo arbitral tuvo que ser protegido por guardias de seguridad para abandonar el campo de juego.
Después de casi media hora, hubo intenciones de volver a reanudar el partido una vez más. Se iban a jugar solamente 3’, según informó el portal RMC Sport. Incluso Sikazwe le iba a ceder su lugar a Hélder Martins de Carvalho, quien estaba como cuarto árbitro. No obstante, aunque Mali regresó al césped, los jugadores de Túnez se negaron a hacerlo y cedieron la victoria a su rival.
El partido finalmente terminó 1-0 a favor de Mali con un gol de penal de Ibrahima Koné, aunque no se descarta que el combinado tunecino haga un reclamo ante las autoridades del torneo. Las Águilas saludaron a sus fanáticos que aún estaban presentes en las gradas, mientras sus rivales se rehusaron a salir del vestuario. Por todo este incidente, el otro encuentro del Grupo F previsto entre Gambia y Mauritania se aplazó 45 minutos.
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El partido Túnez-Mali de la Copa África terminó en escándalo debido a que el árbitro pitó el final a los 85’ y luego del error lo volvió a terminar a los 89’.
“Fue un malentendido entre los dos equipos. No nos entendimos demasiado bien. Volvimos al vestuario pensando que se acabó aunque habíamos sentido en el campo un ambiente extraño. Entendí una vez en el vestuario que el árbitro se había equivocado dos veces. Ahora lo están tratando de arreglar, pero es un poco raro. Volvimos porque nos dijeron que volviéramos al campo. Ganamos pero es triste tener eventos así. La victoria no la robamos pero queríamos una victoria clara”, lamentó Massadio Haidara, jugador de Mali, en diálogo con Canal +.
No es la primera vez que Sikazwe está envuelto en polémicas. Si bien tiene una amplia trayectoria internacional y hasta llegó a dirigir finales, en su historial tiene las marcas de sospechas de corrupción en la Champions africana por las que fue sancionado, además de malas actuaciones en competencias como el Mundial de Clubes, torneo en el que impartió justicia en 2016 y quedó en el centro de la escena por no haber expulsado a Sergio Ramos.
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El partido Túnez-Mali de la Copa África terminó en escándalo debido a que el árbitro pitó el final a los 85’ y luego del error lo volvió a terminar a los 89’.
Durante la final entre Real Madrid y Kashima Antlers de Japón, el juez de Zambia no le mostró la tarjeta roja al zaguero -en ese momento vestía los colores del Merengue-, que le cometió una falta contundente a un rival sobre el final del partido y ya estaba amonestado. Después de unos minutos de total incertidumbre, el árbitro decidió no sacarle el segundo cartón amarillo. Finalmente, los españoles se quedaron con el título en el tiempo extra.
Ese mismo año, estuvo a cargo del partido entre Egipto y Nigeria por la Copa África, protagonizando un escándalo que se repitió en las últimas horas: mientras el marcador iba 1-1, Mohamed Salah estaba de cara a una oportunidad inmejorable de gol para poner a su selección arriba en el resultado, pero Sikazwe decidió terminar el juego cuanto todavía faltaban varios minutos por disputarse.
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El partido Túnez-Mali de la Copa África terminó en escándalo debido a que el árbitro pitó el final a los 85’ y luego del error lo volvió a terminar a los 89’.
De máxima confianza de la FIFA, continuó dirigiendo internacionalmente en torneos como la Copa Africana de Naciones -estuvo en la final de 2017-, Eliminatorias y Champions africana, aunque su mayor logro llegaría en 2018: formó parte del equipo de colegiados que impartieron justicia en el Mundial de Rusia, habiendo participado antes de un curso intensivo en Chile organizado por el organismo madre del fútbol.
En la Copa del Mundo, el zambiano arbitró Bélgica-Panamá y Polonia-Japón, representando a los jueces de África y causando una revolución en su continente, donde a su vuelta lo recibieron como a un ídolo. De todos modos, aquel año no terminaría de la mejor manera para él: la FIFA lo suspendió en noviembre por sospechas de corrupción después de su arbitraje en Esperance-Primeiro de Agosto por la Champions africana.
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El partido Túnez-Mali de la Copa África terminó en escándalo debido a que el árbitro pitó el final a los 85’ y luego del error lo volvió a terminar a los 89’.
Por esta acción, le anuló un gol al Primeiro de Agosto por una supuesta falta contra el arquero rival y minutos más tarde le dio un penal al Esperance, lo que llevó a que se le iniciara una investigación y efectivamente fuera suspendido. Igualmente, la pena impuesta duró apenas dos meses y Sikazwe volvió a las canchas, teniendo luego experiencias como integrante del VAR y habiendo dirigido la Copa Árabe recientemente.
Polémica en la Copa África: Árbitro terminó el partido DOS veces antes de tiempo