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Graciela Sosa, madre de Fernando Baéz Sosa. Foto NA: JUAN VARGAS
La crónica
En la madrugada del sábado 18/01/2020 se produjo el asesinato a golpes de puño y puntapiés. Varios de los detenidos son ex jugadores de rugby del Club Náutico Arsenal Zárate.
Al momento, son 10 rugbiers que cursan la franja etaria entre los 19 y 21 años. La imputación lleva la caratula de homicidio agravado por concurso premeditado de 2 o más personas y alevosía, y podría recaer sobre los responsables condenas de cadena perpetua:
- Ciro Pertossi y Máximo Thomsen, acusados como responsables directos del homicidio;
- Matías Benicelli; Ayrton Viollaz; Luciano Pertossi; Lucas Pertossi; Alejo Milanesi; Enzo Comelli, partícipes necesarios;
- Juan Pedro Guarino y Blas Cinalli, sin pruebas suficientes, están en libertad: no fueron reconocidos en las rondas de identificación.
Los jóvenes están en 3 celdas y todos los jueves esperan la visita de sus familiares. También disponen de 1 celular para comunicarse con ellos, y trascendió que por haberse contagiado de coronavirus pidieron ser trasladados, pero los abogados les recomendaron que no, ya que había posibilidades de que pasaran a celdas diferentes. Desde aquella noche todos los acusados cumplen con un pacto de silencio.
Los debates
Fue establecido que los acusados intercambiaron mensajes tras el ataque, a través de un grupo de WhatsApp. A las 06:06, Ciro Pertossi escribió: "Chicos no se cuenta nada de esto a nadie".
Del celular de Lucas Pertossi se extrajo un video en el que se ve cuando la víctima cae al piso, por haber recibido un fuerte golpe.
Luego se encontró sangre de Fernando en la camisa de Benicelli y material genético compatible con Cinalli en la uña del dedo meñique de la víctima.
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Los jóvenes que irán a juicio oral y público por el asesinato de Fernando Báez Sosa.
Una pericia escopomética estableció que una huella identificada durante la autopsia en el rostro del fallecido era del calzado secuestrado a Thomsen.
En el juicio declararán 130 testigos. El acontecimiento ha provocado algunos debates interesantes. Uno muy interesante es el de las responsabilidades institucionales: las autoridades políticas de Villa Gesell y los dueños del boliche Le Brique, no fueron alcanzados por la lupa de la investigación.
Una testigo en Clarín: "Le Brique estaba sobrecargado de gente. A $500 la entrada, se ceban y dejan pasar a todos. No se puede caminar. Los pibes aprovechan el roce y te re tocan. A las 4:00 explota".
Y el intendente de Villa Gesell afirmó que lo que hacen (los jóvenes) puertas adentro de sus alojamientos "queda fuera de nuestro alcance". Un irresponsable.
Más abordado fue la cultura del rugby, acerca de la que se han mencionado otros casos de violencia, abusos y rituales de iniciación a modo de bautismos machistas y violentos. Una innecesaria violencia en ciertas personas.
Luego, lo socioeconómico-cultural: indignación con 'los chetos', vinculándoselos a la cultura del rugby, tal como si todos los procesados fuesen de un mismo estamento sociocultural medio-alto o alto. Algunos objetan esto y ya se verá en el juicio oral y público.
Por último, las pandillas o bandas o patotas o manadas, concepto con el que quedaron vinculados los rugbiers.
No se profundizó mucho en el alcohol y otras sustancias que consumen los jóvenes sin restricciones en los centros de veraneo.