No entendieron que debían comenzar a prepararse para los cambios tecnológicos. Creyeron que la prensa gráfica era para siempre. Por ejemplo, lo que precisaban los canillitas es que los habilitaran para comercializar otros productos, quizás convertirse en distribuidores de comercio electrónico. Perdieron años preciosos.
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Día del Canillita, recuerdos del pasado.
Florencio Sánchez
Dramaturgo uruguayo, cofundadores del teatro rioplatense y autor de relevancia en la escena latinoamericana, Florencio Sánchez comenzó su labor en su país natal, pero escribió en Argentina la mayor parte de sus obras, estrenadas sobre todo por la compañía de los hermanos Podestá.
Él consiguió llevar a escena una veintena de piezas en un período de 6 años, desde 1903, en que estrenó 'M'hijo el dotor', hasta 1909, con la última de ellas, 'Un buen negocio'.
En 1897, sublevado el Partido Nacional, al cual pertenecía, se unió a las fuerzas lideradas por Aparicio Saravia y participó en 2 batallas contra el Gobierno uruguayo, oportunidad en que conoció al futuro novelista Eduardo Acevedo Díaz.
En 1900 publicó en el diario 'El Sol de Buenos Aires' sus 'Cartas de un flojo', analizando los desastres que el caudillismo le provocaba a su país. Establecido en Rosario, Provincia de Santa Fe, él ejerció como secretario de Redacción de 'La República', publicación que dirigía Lisandro de la Torre.
Sánchez se nutrió de los autores anarquistas, pero estas ideas le ocasionaron innumerables problemas con los propietarios de los periódicos para los que escribió en sus comienzos.
Las corrientes teatrales europeas le proporcionaron los fundamentos de su realismo escénico, congruente con su postura ideológica y su temperamento. Todas sus piezas constituyen cuadros costumbristas reveladores de la capacidad de observación del autor.
El resultado de sus planteos abarca
- desde el submundo del hampa en 'La tigra' y 'Moneda falsa' (1907) hasta las clases altas -'Nuestros hijos' y 'Los derechos de la salud (1907)-;
- desde la realidad rural en 'El desalojo' (1906) hasta la urbana, en algunas de sus mejores piezas como 'En familia' y 'Los muertos' (1905).
Sus sainetes incorporaron disminuyeron el elemento folclórico y acentuaron la humanidad de los personajes humildes en lucha por la vida.
Una de las obras que marcaron el inicio de su éxito en Argentina fue 'Canillita' (1903).
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Canillita, visión romántica del periodismo gráfico aunque el riesgo siempre lo corrieron los editores y los periodistas.
Paradoja
Sin embargo, no hay profeta en su tierra. Y en Uruguay el Día del Canillita es el 26 de mayo, en memoria de Adrián Troitiño Alcobre, fundador del sindicato.
Una estatua lo inmortaliza en la esquina de las calles Colonia y Eduardo Acevedo: la explanada del Banco de Previsión Social se llama, Plaza del Canillita.
El escritor y político Emilio Frugoni le dedicó un poema, en uno de sus versos lo describe cariñosamente como "pajarito de un ala".
Una canción de Jaime Roos interpretada por 'el Canario' Luna lo inmortaliza: "El grito del Canilla", que lo define como "aquél que trabaja y canta, viviendo a puro pulmón".
Julio Martín y Horacio Quintana, compositores argentinos, le dedican 'A vos, Canilla':
Manos laburantes moldearon tu arcilla
mezcla milagrera de obrero y gorrión,
Quien nace diariero morirá canilla,
cumpliendo en la vida la ley del pregón.
Por vos Buenos Aires se despierta al alba,
colgando en el aire sus trapos al sol,
sos el estribillo de un tango que arranca
allá entre las teclas de una redacción.
Canilla
Quien peina canas diarieras
habrá soñao cien quimeras
Que el tiempo hizo mil astillas.
Canilla
Peleando la vida a gritos
ganaste un kilo de amigos
que tu parada acaudilla.
Hermano
La noche me dio un barato
pa’ estar en tu esquina un rato
y evocar con tu pregón.
Una leyenda sencilla
que cuenta como a un canilla
la vida lo hizo gorrión.
Pegao a tu silbo anda siempre un tango,
hijo de la noche que se arrima a vos,
Porque sabe en fija que tiene un amigo
en todos los sitios donde hay un pregón.