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Miles de huesos y prendas de vestir en un campo de extermino del cártel Jalisco | GENTILEZA EL UNIVERSAL
Entre los objetos que pudieron recuperar, una carta llamó poderosamente la atención. La misiva estaba escrita de puño y letra, con la firma de un joven identificado como Eduardo Lerma Nito.
El manuscrito decía: “Mi amor, si algún día ya no regreso, solo te pido que recuerdes lo mucho que te amo. Y digas: ‘se me fue mi enojón, berrinchón y celoso’”. La carta fue hallada en un cuaderno deteriorado, con su nombre completo, fecha de nacimiento (2 de mayo del 2003) y zona de donde era originario.
Según la información oficial del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, el joven había sido reportado como desaparecido en febrero de 2024, en el municipio de San Juan de los Lagos, donde trabajaba en una sucursal de Farmacias Guadalajara. Su ficha de búsqueda permanece activa en el Registro Estatal de Personas Desaparecidas del Estado de Jalisco.
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Una carta encontrada en el "campo de exterminio" de Jalisco.
Tráfico de órganos en el campo de Jalisco: El narco derrama sangre en México
Sin la ayuda de la Policía, de la cual desconfían y acusan de connivencia, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco encontró en el Rancho Izaguirre unos tres hornos crematorios, miles de fragmentos óseos calcinados, más de 400 prendas de ropa, al menos 200 pares de zapatos, mochilas, carteras, maletas, llaveros, identificaciones oficiales y libros.
Según Indira Navarro, líder de Guerreros Buscadores de Jalisco, los huesos calcinados encontrados en el rancho podrían pertenecer a jóvenes, e incluso niños y mujeres, que habían sido reclutados como mano de obra barata y no sólo para trabajos sucios.
También hablaron de que allí operaba una red de tráfico de órganos y pedofilia, en connivencia con jueces y médicos.
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Vista aérea del rancho Izaguirre en la comunidad La Estanzuela donde el colectivo 'Guerreros Buscadores' localizó tres crematorios humanos mientras buscaba a sus familiares en Teuchitlán, estado de Jalisco. (Foto ULISES RUIZ / AFP)
Navarro reveló que la madrugada del 11 de marzo recibió una llamada telefónica de una joven que aseguró haber permanecido tres años secuestrada en ese lugar.
La mujer, identificada como María, brindó su testimonio, pese a que esto pueda costarle su vida. Le relató que vio que en el rancho se practicaban “experimentos médicos” y que se sacaban órganos para venderlos.
Contaba de que había unos médicos que iban y hacía como unos experimentos, obviamente se trataba de venta de órganos Contaba de que había unos médicos que iban y hacía como unos experimentos, obviamente se trataba de venta de órganos Contaba de que había unos médicos que iban y hacía como unos experimentos, obviamente se trataba de venta de órganos Contaba de que había unos médicos que iban y hacía como unos experimentos, obviamente se trataba de venta de órganos
“Me dijo que el crematorio clandestino tiene más de diez años, que opera desde 2012. Que la gente del lugar lo sabía, pero no podían hablar porque estaban amenazados. Me contó cosas muy fuertes", declaró Navarro a los medios.
Del mismo modo, la sobreviviente comentó que había casos de abuso sexual infantil dentro del predio y que en el rancho se dedicaban a la trata de personas y a la pedofilia.
Había un jefe que le gustaban las niñas, le llevaban niñas, obviamente estamos hablando de pedofilia Había un jefe que le gustaban las niñas, le llevaban niñas, obviamente estamos hablando de pedofilia Había un jefe que le gustaban las niñas, le llevaban niñas, obviamente estamos hablando de pedofilia Había un jefe que le gustaban las niñas, le llevaban niñas, obviamente estamos hablando de pedofilia
De acuerdo a Navarro, les llegó información de múltiples desapariciones de jóvenes de una central de autobuses, que podría haber corrido esa suerte.
“Ofrecían una buena paga, 5.000 pesos a la semana, por ser guardia de seguridad, chofer… pero siempre los citaban en la central. Ahí los interceptaban y ya no se sabía nada”, dijo en entrevista con Aristegui Noticias.
Según explicó Navarro, los reclutados, para supuestos trabajos de chofer, empleos domésticos o albañilería, eran llevados al rancho en donde eran sometidos al aislamiento, la tortura y forzados a matar como sicarios para ser liberados. Luego de esta tarea, los mataban.
Los obligaban a hacer unos hoyos, unas fosas… ponían una plancha de piedra y ladrillo, ahí aventaban los cuerpos seccionados. En el fondo había un cuarto que le llamaban ‘la carnicería’, ahí nos obligaban a quemarlos Los obligaban a hacer unos hoyos, unas fosas… ponían una plancha de piedra y ladrillo, ahí aventaban los cuerpos seccionados. En el fondo había un cuarto que le llamaban ‘la carnicería’, ahí nos obligaban a quemarlos
Cabe destacar que, lamentablemente, no se trata de un predio desconocido ni fuera del radar de las autoridades locales.
De hecho, en septiembre pasado la Fiscalía de Jalisco inspeccionó el lugar, arrestó a 10 personas y el rescató a dos rehenes. En ese momento, se planteó que el sitio era un campo de entrenamiento de reclutas del cártel de Jalisco, además de ser su centro de exterminio.
No obstante, por razones desconocidas, las investigaciones fueron archivadas.
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