Yo quería meterme en esa historia para contar un culebrón, no hacer un documental o algo así. Tratamos de encontrar un equilibrio que cuente la verdad sin estigmatizar. Yo quería meterme en esa historia para contar un culebrón, no hacer un documental o algo así. Tratamos de encontrar un equilibrio que cuente la verdad sin estigmatizar.
También se refirió a las licencias artísticas que permiten que una telenovela sea eso y no otra cosa, un lugar para contar historias con algunas libertades. Adrián Suar comparó a La Uno con el suceso de otras ficciones del canal como El Puntero.
Pero en redes sociales, sobre todo en Twitter, muchos usuarios denunciaron una narrativa estigmatizante y de “villerismo cool” que pretende normalizar una realidad de carencias y marginalidades; y la culpa recayó exclusivamente en la figura de Adrián Suar.
https://twitter.com/SebiTurtora/status/1440124527321616390
Adrián Suar fue el blanco de las críticas
¿Hasta qué punto se puede representar sin caer en la estigmatización?
La delgada línea entre la ficción y la estigmatización aparece en cualquier representación, y sobre todo en aquellas que abordan temáticas ligadas a la delincuencia, la marginalidad y las adicciones.
¿Dónde está el secreto? Es el lenguaje el que termina siendo el verdadero revelador de la narrativa de una historia: escenario, caracterización, interpretación y guión.
El lenguaje de los pobres es mediante el cual los involucrados expresan su situación. A menudo, estas preocupaciones son llevadas a la esfera pública por intermediarios que, muchas veces, deforman, voluntariamente o no, los relatos de los implicados. (Godfried Engbersen )
Y, entre otras cosas, las libertades creativas que proceden de la ficción (a pesar de ser eso, ficción) muchas veces logran interpelar a otro que es público de alguna manera por el uso (o mal uso) del lenguaje. Ocurre en la literatura y también en las telenovelas.
Habrá que ver cómo sigue la historia producida por Adrián Suar y si aquello que señala como “no estigmatizante” es realmente eso, ficción sin más. Por ahora, continúa la polémica con La Uno y las críticas hacia su concepto de la pobreza.