Cada 18 de julio, a las 9 horas 53 minutos, suenan las sirenas en calle Pasteur, barrio de Balvanera. Luego, llegan los discursos recordando la inacción, impericia y falta de resultados de la investigación desarrollada en Argentina.
En 2024, cuando se cumplan los 30 años de la explosión que mató a 85 personas e hirió a unas 300 más, la justicia podrá mostrar que al menos formuló una acusación formal contra Teherán.
La sentencia de Casación contiene una fuerte exhortación a los jueces a cargo de las causas conexas que todavía continúan en trámite y que se vinculan de diferente manera con el atentado a que se avance con mayor celeridad.
También, conmina a los poderes ejecutivo y legislativo para que definan políticas públicas en relación a:
-la instauración del proceso en ausencia,
-la creación de agencias federales de investigación para delitos complejos como el terrorismo,
-la modernización y dotación de mayores recursos en el proceso de sistematización y conocimiento de la documentación de inteligencia que fue desclasificada.
Los motivos del criminal ataque a la AMIA y la Embajada de Israel
El juez Mahiques precisó las causas por las que nuestro país fue seleccionado como blanco de esos ataques terroristas y determinó que la razón de que quedáramos en la mira de los terroristas fue “la decisión unilateral del gobierno argentino de cancelar tres contratos de provisión de material y de tecnología nuclear acordados con Irán, como consecuencia de un giro de la política exterior operado entre fines de 1991 y mediados de 1992″.
Sin nombrarlo, Mahiques hizo referencia al incumplimiento de la continuidad del Plan Cóndor II, que intentaba crear misiles capaces de recorrer unos mil kilómetros(la distancia entre Israel e Irán).
La Cámara de Casación sostiene que los funcionarios iraníes considerados responsables de decidir, planificar y ejecutar el ataque fueron:
-Alí Akbar Hashemi Bahramaie Rafsanjani (presidente por entonces de la República Islámica de Irán),
-Alí Fallahijan (en esa época, Ministro de Información iraní),
-Alí Akbar Velayati (hace treinta años era el Ministro de Relaciones Exteriores de la nación persa),
-Mohsen Rezai (estaba a cargo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria “Pasdaran”),
-Ahmad Vahidi (histórico jefe de la fuerza de elite “Al Quds” perteneciente a la Guardia Revolucionaria),
-Mohsen Rabbani (era en 1994 Consejero Cultural de la Embajada iraní en Argentina),
-Ahmad Reza Asghari o Mohsen Randjbaran (se desempeñaba como Tercer Secretario de la representación diplomática iraní en Argentina)
-Hadi Soleimanpour (Embajador de la República Islámica de Irán en Buenos Aires cuando volaron la AMIA).
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Casación impulsa el juicio en ausencia de los acusados
Se dispusieron rebajas de varias penas y absoluciones
El tribunal rebajó la condena contra el ex juez Juan José Galeano, quien pasó de seis a cuatro años de cárcel por el presunto pago ilegal al desarmador de autos Carlos Telleldín para que involucrara falsamente a policías bonaerenses en el atentado contra la mutual judía.
También, fue absuelta Ana María Boragni, ex mujer de Telleldín, quien durante una audiencia reciente dijo al tribunal que cuando se pactó un pago ilegal de 400 mil dólares a su ex pareja estaba presente el entonces ministro del Interior, Carlos Corach.
Entre los que ya no estarán incriminados figura el ex titular de la DAIA Rubén Beraja.
Además, se desvinculó al ex juez Galeano del encubrimiento de la denominada “pista siria”. Por extensión, la decisión abarcó también al difunto ex presidente Carlos Menem.
La resolución final de Casación exhorta al Estado argentino a formular un reclamo formal en tribunales internacionales contra la República Islámica de Irán.