Cinco días más tarde, por la segunda fecha del torneo, el zurdo marcó el empate ante Atlético Tucumán a los 32 minutos de juego. Aquel gol también fue olímpico: el segundo en su cuenta, el segundo consecutivo. La siguiente jornada por la competencia local, el Canalla ganó por la mínima ante Desamparados de San Juan. Pero Aricó no se anotó como goleador del encuentro, sino que fue Rubén Rodríguez el encargado de llevar a su equipo a la victoria.
Finalmente, el 21 de octubre de 1973, a 16 días del primero y 11 del segundo, el joven de 22 años consiguió su tercer gol olímpico consecutivo. Fue por la cuarta fecha del torneo local, ante Chaco For Ever. Tras un primer tiempo empatado a 1, el conjunto santafesino consiguió la victoria con el tanto del delantero desde el córner a los 66 minutos de partido.
Rosario Central se consagró campeón de aquel Torneo Nacional de 1973. Pero, a nivel individual, Daniel Aricó marcó un asombroso hito en el fútbol argentino. Es que esos 3 goles (de los 5 convertidos en 13 partidos disputados) no solo fueron olímpicos, sino también consecutivos.