Cuando Carlos Gardel abrió la final del primer Mundial
El tanguero Carlos Gardel tenía amigos en las selecciones de Argentina y Uruguay. La canción que eligió para abrir la final fue muy acertada.
27 de junio de 2023 - 11:51
Carlos Gardel es uno de los mayores íconos del tango en la historia de Argentina. El cantante y actor de cine, fallecido un 24 de junio de 1935, repartía su amistad entre Argentina y Uruguay, y fue durante la primera Copa del Mundo que reflejó esa dicotomía.
El Zorzal de Buenos Aires era un gran aficionado al fútbol. Hinchaba por el Barcelona, era gran amigo de Pedro Ochoa (virtuoso jugador de Racing Club) y era compañero del guitarrista canario José María Aguilar Porrás. Su corazón estaba repartido entre Argentina y Uruguay.
La fama de Gardel lo llevó en 1928 a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, en donde cantó en la final para las dos selecciones. Y lo mismo ocurrió un par de años más tarde en la final del Mundial de Uruguay de 1930, el primero de la historia.
Carlos Gardel, ícono del tango en Argentina, cantó en la apertura de la final de la Copa del Mundo entre Argentina y Uruguay, los dos países que dividían su corazón.
En la apertura antes de que los argentinos y los orientales se enfrentaran, el tanguero deleitó nuevamente con su voz e interpretó “Con el corazón dividido”, un título que reflejaba la disputa que ocurría en su interior, por su amor a los dos países.
Es curioso que en los dos eventos que el cantautor abrió, Uruguay se impusiera sobre Argentina. En los Juegos Olímpicos, los uruguayos obtuvieron la medalla de oro y en el Mundial, vencieron por 4-2.
Una final brusca y violenta
La participación del intérprete de “Mi Buenos Aires querido” y “Volver” sirvió para limar asperezas entre los dos países, o al menos lo hizo temporalmente. El duelo final entre Argentina y Uruguay de ese año, que se dio en el estadio Centenario de Montevideo, es conocido hasta hoy por su juego brusco y amenazas a los jugadores argentinos.
La final entre Argentina y Uruguay en 1930 es conocida por ser brusca y por las amenazas a los jugadores argentinos.
Recordemos que en esa época aún no existían los cambios, por lo que los jugadores tenían que jugar lesionados. Francisco Varallo, histórico crack de Gimnasia y Esgrima, recordó en una entrevista con Télam que “esa final fue la gran frustración de mi vida. Tenía 19 años y jugué con una rodilla lesionada. Desde el primer partido contra Francia, el público uruguayo nos insultaba, nos tiraba de todo. Cuando nos encontramos con Uruguay ante 90.000 personas, la presión aumentó, y encima nos arrearon a patadas“.
Por su parte, el jugador Luis Monti, también albiceleste que contaba con 29 años, recibió amenazas para su familia previo al encuentro. Se dice que tenía tanto miedo por lo que les pudiera ocurrir que cuando un uruguayo caía, él lo ayudaba a levantarse.