Presión, verticalidad y contragolpe: ABC de Marcelo Bielsa
Marcelo Bielsa planteó una estrategia curiosa para ganarle al campeón del mundo y mereció varios análisis para tener en cuenta.
17 de noviembre de 2023 - 15:36
The Athletic:“Cómo el Uruguay de Marcelo Bielsa sacó a la Argentina –y a Lionel Messi– de su zona de confort para sellar una victoria histórica“. Con ese título, Thom Harris hizo un interesante análisis del planteo táctico del entrenador argentino para la Selección de Uruguay.
Antes de dirigir a Uruguay, Marcelo Bielsa dirigió al Leeds United en Inglaterra, propiedad de la millonaria estadounidense Marie Denise DeBartolo York– y por eso él es conocido en la Premier League:
Marcelo Bielsa durante el entretiempo del partido ante Argentina. Foto NA: CONMEBOL
Un equipo de manual
“En el estadio de fútbol más emblemático de Argentina, frente a 50.000 argentinos frenéticos, un argentino orquestó una noche histórica. Para Uruguay.
El 2do. país más pequeño de Sudamérica se encuentra justo entre los 2 más grandes, pero en 2 partidos consecutivos los ha vencido a ambos.
Una victoria por 0-2 en La Bombonera fue la primera de Uruguay sobre Argentina en 10 años, y la 1ra. en Argentina desde 1937. El triunfo en octubre sobre Brasil fue la 1ra. derrota carioca en Eliminatorias desde 2015. La victoria de anoche (16/11) los vio cerrar a 2 puntos la brecha con Argentina en la cima de la clasificación para el Mundial 2026.
E incluso en apenas su 5to. partido al mando, Uruguay fue inconfundiblemente un equipo de Marcelo Bielsa.
A lo largo de una carrera ecléctica como entrenador, las carreras (‘piques’) implacables y un enfoque agresivo sin balón han sido la base del éxito de Marcelo Bielsa. Sus jugadores deben adoptar la mentalidad de los desvalidos, disfrutar de la batalla de desgaste y, al mismo tiempo, saborear la oportunidad de jugar un fútbol desenfrenado en el contraataque.”
La táctica
Las intenciones de Bielsa de molestar y acosar a la Argentina en el campo de juego quedaron en evidencia desde el principio, cuando los 4 defensas uruguayos de Ronald Araujo, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera y Matías Viña demostraron su voluntad de salir y perseguir a los jugadores técnicos de Argentina en el medio campo.
Por ejemplo, Olivera sale de la defensa cuando ve a Cristian Romero darle un pase a Lionel Messi. Luego sigue el pase a Alexis Mac Allister, acción que luego sigue para cortar.
Marcelo Bielsa Básico: Estructura curiosa de la defensa uruguaya; el extremo Maximilian Araujo protege el área del lateral izquierdo, pero el lateral Viña también está en el cuadro. Análisis de Thom Harris en The Athletic.
El dúo de mediocampistas Fede Valverde y Manuel Ugarte también se ubican en la línea defensiva: el primero junto a sus centrales para cubrir la carrera de Enzo Fernández, y el segundo para vigilar a Julián Álvarez, en la línea del mediocampo.
Son un equipo de corredores duros que se apoyan mutuamente.
Marcelo Bielsa intenta restar espacio, quitar y salir vertical. Viña se adentra en el campo contrario para seguir a Rodrigo De Paul. Romero es presionado por Darwin Núñez y espera la carrera de Mac Allister. El pase es ejecutado bien y Argentina se escapa. Sin embargo, el mediocampista Ugarte aparecerá para recuperar y forzar un ataque por banda.
Es un enfoque audaz que impone al rival la responsabilidad de jugar rápida y en profundidad si no quiere perder el balón.
“Nunca nos sentimos cómodos”, dijo Messi tras el partido. “No pudimos tener posesiones largas, no creamos ocasiones y jugamos el partido que ellos querían, a su ritmo”.
Palabras que representan un éxito rotundo para Marcelo Bielsa.
El ataque
Los métodos de ataque de Uruguay fueron tan inquietantes como su valiente defensa. Argentina no pudo lidiar con la verticalidad de las carreras hacia adelante de sus rivales.
En su primera oportunidad del juego, el balón viajó a lo largo del campo en 6 segundos, cuando Araujo se adelantó para interceptar un mal pase.
(…) La sinuosa carrera de Bielsa lo ha llevado a 7 países y 13 equipos diferentes, pero rara vez ha tenido que cambiar tan poco para poner sus ideas en práctica.
De Valverde a Viña, de Ugarte a Núñez, la Selección de Uruguay ya estaba repleta de futbolistas implacables, con apetito por todos y cada uno de los aspectos del juego.
Con la verticalidad y el tesón defensivo de su nuevo equipo, no podría estar en un lugar mucho mejor.”
Ugarte entre los 2 centrales para formar una defensa de 6. Los pases hacia adelante de Argentina tenían que ser precisos o serían barridos.
“El ritmo vertiginoso de Núñez en el contraataque fue una espina en la defensa argentina, y nadie pudo atrapar al delantero del Liverpool FC mientras corría hacia adelante y lanzaba un tiro raso que se fue desviado.
También en el flanco izquierdo, Uruguay aprovechó el juego de Nahuel Molina para correr detrás dondequiera que pudiera.
De los 7 tiros de Uruguay, 2 llegaron en 10 segundos: un pase largo y directo desde su propio campo, mientras que las otras 5 asisencias estuvieron cerca de 10 segundos de una acción defensiva.
Ambos goles surgieron de colosales esfuerzos defensivos: Viña persiguió a Molina hasta el banderín de córner, antes de robarle y enviar el balón para que Araujo anotara.
Después de que Rodrigo Bentancur se acercara para quitarle a Messi, el balón llegó al fondo de la red 9 segundos después de que el mediocampista del Tottenham lanzara el pelotazo.
Fue un partido ganado con espíritu defensivo y potentes carreras hacia adelante. (…)”.