En esa trama de entuertos entre empresas del sector que, suelen encriptar sus organizaciones accionarias, (muchas veces se cruzan comprando unidades entre si), muestra una denuncia penal efectuada contra funcionarios del ministerio de Transporte de la Nación por presunta defraudación al Estado Nacional en el manejo de fondos públicos. Concretamente en el marco de compensaciones tarifarias/subsidios al transporte público, subraya el sitio Tribuna de Periodistas.
Lo cierto es que llegó un punto en donde ambas líneas funcionaban en paralelo lo cual desató una serie de acusaciones entre empresas. Rosario Guaraní emitió un comunicado donde alega ser la única prestataria legalmente habilitada para prestar servicios en esa traza y acusó a Mayo de no restituir los validadores SUBE a Nación Servicios para que estos sean instalados en las unidades de la línea 145, que no poseen dispositivos para el cobro de los pasajes. De allí en más el conflicto comenzó a escalar posiciones.
En la denuncia el más complicado es el subsecretario de Transporte Automotor, Gabriel Bermúdez, por “beneficiar a ciertas empresas del sector de Transporte con pagos indebidos y en exceso de subsidios en contra de la normativa vigente”, cita el texto. Allí se menciona a Rosario Guaraní como Nuestra Señora del Rosario SA Unión Transitoria, responsable de la nueva Línea de transporte 145.
Dicha adjudicación, según la presentación, "se encuentra controvertida y cuestionada administrativa y judicialmente por MAYO SATA, la que era permisionaria de idéntico servicio en la línea 141, ilegítimamente caducada también por las autoridades de Transporte” La línea 141 recorría originalmente del Barrio Piedrabuena y Puente La Noria a Plaza Italia, que dicho sea de paso absorbió el recorrido de la 36 -ex empresa Mariano Moreno-, los mostazas, por su color característico, que iba de Villa Celina a Plaza Italia.
Cuando lo tuvo Mayo cercenó toda la franja Floresta-Parque Avellaneda, ahora repuesto por la 145 Rosario Guaraní con un ramal que denominan C "Por Olivera", de mala frecuencia y visible principalmente de lunes a viernes. A su vez fueron denunciados funcionarios de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte por falta de control suficiente de las condiciones de prestación del servicio de la línea 145.
Por su parte, la compañía del grupo Zbikoski aseguró, en el comienzo de la disputa que tocó a los trabajadores que “Mayo deberá responder por los daños y perjuicios que ocasione a la UT adjudicataria de la línea 145″ y disparó contra “las empresas de transporte que están detrás de esta verdadera rebelión y afrenta a la autoridad administrativa”, en un tiro por elevación al gerenciamiento de Mayo por parte del Grupo DOTA a través de la Empresa San Vicente.