Las negociaciones llevan más de cinco meses de conversaciones y due diligence cruzadas entre las partes.
Los obstáculos
Uno de los principales obstáculos que demoró el cierre definitivo de la transacción fue la transferencia de la licencia de uso de la marca Shell a la nueva estructura empresaria que quedaría bajo control de Mercuria e Integra. Ese punto ya habría quedado resuelto luego de obtener el visto bueno de la casa matriz de Shell en Londres.
El esquema acordado prevé además que los futuros propietarios continúen abonando regalías por el uso de la marca durante varios años, al menos hasta mediados de la próxima década.
El posible ingreso de Edenor
Además, dentro de las conversaciones apareció un actor que podría modificar el alcance de la operación: Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país, controlada por José Luis Manzano junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, analiza incorporarse accionariamente a la sociedad que se quedaría con los activos de Raízen.
Filiberti es además propietario de Transclor, principal productor de cloro de la Argentina, mientras que Vila mantiene desde hace años una sociedad empresarial con Manzano en distintos medios de comunicación y negocios energéticos.
La posible participación de Edenor no estaría vinculada solamente a su capacidad financiera, sino que el interés central pasaría por la posibilidad de integrar el negocio eléctrico con la red de estaciones de servicio Shell.
Vale recordar que la empresa cotiza en Wall Street y durante 2025 registró un EBITDA superior a los US$240 millones.
Pero la idea que se estudia es desplegar una infraestructura de cargadores para vehículos eléctricos en las estaciones de servicio, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, utilizando la capacidad operativa y la red de distribución eléctrica de Edenor.
Ese proyecto busca posicionarse frente al crecimiento gradual que podría experimentar el mercado de electromovilidad en la Argentina durante los próximos años.
Shell siguió los pasos de Oil y también elevó el precios de sus combustibles.
La energía solar y data centers
Las empresas también analizan avanzar en desarrollos de generación distribuida mediante esquemas de solar roof, con paneles fotovoltaicos instalados tanto en estaciones de servicio como en edificios cercanos.
Dentro de esa estrategia aparece además otro negocio con creciente peso en el sector energético: los data centers. La expansión de la inteligencia artificial y de la infraestructura digital incrementa la demanda eléctrica global y abre oportunidades para países con disponibilidad energética competitiva.
En ese contexto, la Argentina aparece con ventajas por la producción de gas natural de Vaca Muerta, uno de los grandes reservorios no convencionales del mundo, capaz de abastecer generación eléctrica a costos relativamente bajos.
La intención es que Edenor pueda convertirse en proveedor energético de futuros desarrollos tecnológicos vinculados a centros de datos de gran escala.
De concretarse, la operación podría transformarse en uno de los primeros grandes movimientos corporativos del país que combine distribución eléctrica, refinación, estaciones de servicio y nuevos negocios energéticos ligados a electromovilidad, generación distribuida y data centers.
De todas maneras, cerca de la distribuidora aclararon que la participación definitiva de Edenor todavía no está completamente cerrada...
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