Si, en un momento dado, los inversionistas revalúan repentinamente las perspectivas económicas y de las políticas, los mercados financieros podrían registrar una revalorización del riesgo que, de mantenerse, podría interactuar con las vulnerabilidades subyacentes y provocar un endurecimiento de las condiciones financieras. Ello podría poner en peligro el crecimiento económico.
Medidas políticas
Los responsables de la política económica deberán elaborar planes de acción que eviten consecuencias imprevistas. Las políticas de apoyo monetario y fiscal deben estar más focalizadas y adaptarse a las circunstancias específicas de cada país, habida cuenta de las diferencias en cuanto al ritmo de recuperación económica de cada uno. Los bancos centrales deberán comunicar con claridad el enfoque futuro de la política monetaria, con el fin de evitar un endurecimiento injustificado o repentino de las condiciones financieras.
En la medida de lo posible, las autoridades responsables de la política económica en los mercados emergentes deben comenzar a recomponer sus márgenes de maniobra fiscal y aplicar reformas estructurales. Algunas de esas economías, que enfrentan también varias dificultades internas -subida de la inflación y problemas fiscales-, siguen expuestas al riesgo de que se produzca un endurecimiento repentino de las condiciones financieras externas.
En un contexto de mayores presiones sobre los precios, los inversionistas están trasladando a los precios el ciclo de restricción rápida y bastante pronunciada de muchos mercados emergentes, si bien se espera que el aumento de la inflación sea temporal. Regenerar reservas y aplicar reformas duraderas para dar impulso a las expectativas de crecimiento económico será fundamental para protegerse del riesgo de reversión de los flujos de capital y el incremento de los costos de financiamiento.