Si bien en términos de monto es mayor al de agosto, también es cierto que las manos que poseen estos títulos son más amigables. Se descuenta que aquellos títulos en cartera de agentes del Sector Público se financiarán fácilmente. Es lo que sucedió con el TS21 en manos del Banco Nación que ya fue refinanciado. Esta es la principal diferencia con agosto, en donde la mayoría de los vencimientos estaban en manos privadas Si bien en términos de monto es mayor al de agosto, también es cierto que las manos que poseen estos títulos son más amigables. Se descuenta que aquellos títulos en cartera de agentes del Sector Público se financiarán fácilmente. Es lo que sucedió con el TS21 en manos del Banco Nación que ya fue refinanciado. Esta es la principal diferencia con agosto, en donde la mayoría de los vencimientos estaban en manos privadas
Los especialistas señalan que hasta la licitación del 16 de septiembre, el porcentaje de rollover (refinanciamiento) llegó a 105%, aunque en lo que queda del mes vencen alrededor de $180.000 millones que tratarán de financiarse en la próxima licitación del 28 de septiembre.
PHOTO-2021-09-21-16-46-55 (1).jpg
Gráfico de la Fundación Libertad y Progreso
El economista jefe explica que se llegó a esta situación porque el traspié de agosto provocó un cambio de estrategia a la hora de colocar bonos además el “apetito” del mercado por títulos a descuento a mediano plazo se fue diluyendo a medida que nos acercábamos a las elecciones.
Y agrega que “por eso es que la artillería de Guzmán mutó a una mayor proporción de títulos atados tanto a la inflación (CER) como a la evolución del tipo de cambio oficial (dollar linked)”. En septiembre, el 37,4% de la colocación de deuda fue dollar linked y el 38,9% CER.
El tramo final del año será sumamente desafiante para Hacienda, donde en medio de incertidumbre política, debe afrontar vencimientos mayores a lo que estaba acostumbrado. No le bastará sólo con colocar deuda similar a la que vence, porque esto ya implicaría mucha presión sobre el BCRA.
Para salir de esta trampa, Argentina debe dar las señales correctas para realizar las reformas estructurales y que, de esta manera, se comience a restaurar la confianza y por ende, que el BCRA también tenga algo de alivio.