El IPCVA demostró que el problema del abastecimiento de la carne es la inflación y el menor poder adquisitivo de los salarios, además de la presión impositiva en los precios finales de los alimentos, que en el caso de la carne llega al 30%. Es decir que es la política económica del Gobierno Nacional, ni los productores ni los frigoríficos ni los supermercados.
Hay economistas kirchneristas como Sergio Chouza que afirman que es muy bueno que persistan las restricciones a la exportación. Otra ridiculez más de Chouza: si en el país de las Pampas hay que impedir exportar para asegurar el mercado doméstico sólo puede explicarse porque hay desaliento a la producción.
Del acuerdo forman parte
- la Asociación de Supermercados Unidos (ASU),
- el consorcio de exportadores de carnes argentinas ABC,
- los frigoríficos nucleados en la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra) y
- los de la Unión de la Industria Cárnica Argentina (Unica).
Los consumidores podrán comprar los cortes en más de 1.000 bocas de expendio que incluyen las grandes cadenas de supermercados Coto, Jumbo, Plaza Vea, Disco, Carrefour, Walmart, Changomas, La Anónima y Día%, las cadenas mayoristas Vital y Makro, y carnicerías adheridas a Unica y ABC.
El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, sostuvo que “en alimentos se están construyendo los instrumentos regulatorios” para alinear la política de ingresos con la política de precios”.
“Tenemos la necesidad de alinear la política de ingresos con la política de precios. No se puede regular todo, pero sí podemos avanzar en este sentido, y en alimentos estamos construyendo los instrumentos regulatorios y creo que en marzo se va a ver el efecto”, adelantó Feletti.
Por su parte, el titular de Asociación Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, dijo a Télam que lo acordado es “una canasta sólida y bien representada y resulta un estímulo importante para que todos puedan optar por todo este tipo de cortes”.
De esta manera, los cortes seleccionados estarán disponibles de lunes a viernes a valores de venta acordados, notablemente inferiores a los que actualmente pueden encontrarse en el mercado doméstico.