Acá hay una situación peculiar en lo que es la relación de la Argentina con el FMI. El Fondo tiene como misión proteger la estabilidad financiera global, la macro global, e ingresa en escena cuando un país desea que así sea, en la cual un país está enfrentado problemas en la balanza de pagos. Ahora ¿qué está pasando en la Argentina hoy? La razón por la cual hay problemas potenciales en la balanza de pagos es el relacionamiento con el FMI. Si Argentina no le debiese al FMI US$ 45.000 millones no tendría ningún problema de balanza de pagos, porque la deuda con los acreedores privados ya ha sido reestructurada. Y el Banco Central viene mes a mes comprando reservas en un contexto en el cual el valor de las exportaciones ha venido creciendo y en el cual se han dado pasos para ir estabilizando la situación externa. Entonces se da esta situación en la que no es que la Argentina acuda al FMI para resolver un problema de balanza de pagos, sino que el FMI, la presencia del FMI en la Argentina, es la causa del principal problema de la balanza de pagos. Y lo que debe hacerse es reestructurarse esa relación con el FMI vía un programa que permita refinanciar la deuda que tomó el Juntos por el Cambio. Acá hay una situación peculiar en lo que es la relación de la Argentina con el FMI. El Fondo tiene como misión proteger la estabilidad financiera global, la macro global, e ingresa en escena cuando un país desea que así sea, en la cual un país está enfrentado problemas en la balanza de pagos. Ahora ¿qué está pasando en la Argentina hoy? La razón por la cual hay problemas potenciales en la balanza de pagos es el relacionamiento con el FMI. Si Argentina no le debiese al FMI US$ 45.000 millones no tendría ningún problema de balanza de pagos, porque la deuda con los acreedores privados ya ha sido reestructurada. Y el Banco Central viene mes a mes comprando reservas en un contexto en el cual el valor de las exportaciones ha venido creciendo y en el cual se han dado pasos para ir estabilizando la situación externa. Entonces se da esta situación en la que no es que la Argentina acuda al FMI para resolver un problema de balanza de pagos, sino que el FMI, la presencia del FMI en la Argentina, es la causa del principal problema de la balanza de pagos. Y lo que debe hacerse es reestructurarse esa relación con el FMI vía un programa que permita refinanciar la deuda que tomó el Juntos por el Cambio.
Inflación
Hizo ruido en el mercado las declaraciones del ministro Guzmán que aseguran que no trabaja con metas de inflación:
"Desde el punto de vista de la política monetaria, hoy tenemos una política que es parte de una política macroeconómica integral, no pensamos que la inflación sea un fenómeno netamente monetario, sí que tiene un componente monetario. Por lo tanto, nuestro Gobierno no tiene un programa de metas de inflación. Consideramos que la inflación es un fenómeno que requiere de un enfoque macroeconómico integral. En ese sentido el esquema para atacar la inflación sigue siendo el mismo, con diferencias en la primera parte del año en cuanto a los números proyectados, en gran medida por el escenario internacional que se presentó".
Respecto a porqué no se cumplirá la meta del 29% de suba generalizada de precios proyectada para 2021, se excusó: "Porque hay factores externos que no estaban presentes a la hora de realizar el presupuesto 2021. El presupuesto 2021 establece una guía para la política económica, y eso ha actuado como una guía para la política económica. Tanto en el frente fiscal, como en el monetario, como en el cambiario, como en el frente de las políticas productivas. Redefiniendo el rol del Estado, con un estado adquiriendo una mayor participación en infraestructura, en obra pública, en educación, salud, ciencia y teniendo más espacio para la reestructuración de la deuda, que reduce sustancialmente los pagos de intereses".
Déficit fiscal
De nuevo, en un mensaje dirigido a gastadores compulsivos que integran el Frente de Todos, Guzmán disparó:
"Hoy lo que se está llevando a cabo es una política fiscal que busca apuntar a múltiples objetivos y que requiere de un enfoque equilibrado. Por un lado, hay un rol de buscar potenciar la recuperación económica, con creación de empleo, para el cual el estado debe jugar un rol contracíclico. Es por eso que lo que se plantea es una política fiscal expansiva en términos reales. Es decir, el gasto público creciendo en términos reales, y no solo creciendo en términos reales, sino que ese crecimiento se concentra en aquellos rubros que tienen mayor impacto en la actividad económica como es el caso de la obra pública. Al mismo tiempo, es necesario que se vaya reduciendo el déficit fiscal, porque el déficit fiscal se financia de dos maneras: o con deuda o con emisión. Y de una manera u otra podemos volver a tener problemas. No queremos volver a caer en un problema de deuda insostenible y por lo tanto es necesario que el déficit fiscal se vaya reduciendo. Y también queremos fortalecer a nuestra moneda. Hace falta construir un peso más robusto, como parte del proceso de tranquilizar a la economía argentina. Tener condiciones de mayor estabilidad, mayor dinamismo productivo, y de mayor posibilidad de inclusión con generación de empleo. Para eso es fundamental que la argentina cuente con una moneda más fuerte. Y por eso es necesario ir reduciendo el déficit fiscal. Eso es lo que planteó el presupuesto 2021 y eso se está cumpliendo. Y en la primera mitad del año la reducción del déficit fue fuerte lo cual nos da más espacio para seguir sobre la base del presupuesto 2021 teniendo la capacidad de impulsar políticas económicas para la recuperación precisamente de la economía y para construir mayor capacidad productiva en el mediano plazo".
Sobre este punto, el académico le habló al mercado:
"Nosotros lo que buscamos es que la Argentina no financie su déficit con deuda en dólares, también buscamos ir reduciendo el financiamiento del BCRA al Tesoro, convergiendo en una situación en la cual el crecimiento de la oferta monetaria se condice con la demanda de activos en pesos. Y lo que buscamos es tener una mayor demanda de activos en pesos. Y para lograr eso planteamos desde el día uno reconstruir el mercado de deuda en pesos como ancla para la profundización del desarrollo del mercado de capitales. Es decir, reconstruir la curva de rendimiento en pesos. Y es una de las políticas donde se vieron los mayores frutos en este año y medio de gestión. Cuando asumimos no había financiamiento en pesos, ni tampoco había margen para financiar los pesos que vencían. De cada 100 pesos que vencían solo 52 se podían refinanciar. Hoy no ocurre más eso, sino que hay financiamiento neto positivo en pesos. En el primer semestre del año, se logró financiamiento de 25% neto por encima de lo que vencía. Sobre los 100 que vencen, no solo se financian los 100, sino que además se consiguen 25 pesos extras para financiar el déficit fiscal en nuestra moneda a tasas de interés sostenibles".