“Hay que aplicar una política económica bastante estricta en términos de reducción de déficit fiscal y de emisión monetaria”, explicó Vasconcelos hace pocos días a Cadena 3. Al respecto, el ministro de Economía, Martín Guzmán, explicó que “se plantea una reducción gradual del déficit fiscal sobre la base de una economía que se recupera. Para el año 2022 se proyecta un déficit fiscal primario del 2,5 del PBI. Para el año 2023 esa variable toma el valor de 1,9% y para el 2024, de 0.9%”.
Por el momento, se desconocen los pormenores del plan de Nación para alcanzar esos objetivos. Sin duda, esos detalles serán importantes para que el mercado decida la evolución del dólar blue.
Respecto a la brecha cambiaria, que sigue por encima del 100%, Guzmán reveló que no habrá cambios en la política cambiaria. Es decir, se desestima una devaluación por obligación con el Fondo.
En lo que respecta a tarifas, Vasconcelos advirtió lo que terminaría sucediendo: un ajuste. “Hacer un acuerdo con el FMI tendría algún costo político, porque habría que subir las tarifas”, señaló el economista sobre lo que más tarde admitiría el FMI.
“Acordamos que una estrategia para reducir los subsidios a la energía de manera progresiva será fundamental para mejorar la composición del gasto público", señalaron desde el Fondo. Así, el ajuste sería inminente, a pesar de la suavidad comunicativa que quiere transmitir Casa Rosada.
Habrá que ver si se trata de una ceñida muy fuerte y focalizada, o gradual. Lo cierto es que el Gobierno nacional consiguió sacarse un peso de encima y el mercado respondió en Córdoba y el país.