La tendencia a la digitalización del consumo, que se intensificó con el comienzo de la pandemia de Covid-19, se mantuvo durante el período considerado ; mientras las ventas por los canales online aumentaron un 308% respecto de agosto de 2019, las ventas realizadas de manera presencial subieron solamente un 30%, a precios corrientes. Sin embargo, el consumo digital todavía representó apenas el 5,2% de la facturación total.
En cuanto a los medios de pago, observó un predominio del uso de las tarjetas de crédito, que concentraron el 37,1% de las operaciones realizadas en los supermercados, un porcentaje mayor al que se había registrado en julio. También se incrementaron notablemente las ventas efectuadas a través de la categoría "otros medios de pago", tales como vales, cuponeras, ticket canasta, o gift card.
En la segmentación por tipo de productos, los principales aumentos se verificaron en el consumo de electrónicos y artículos para el hogar, y en verdulería y frutería. Mientras tanto, las ventas en los autoservicios mayoristas alcanzaron en agosto los $14.038 millones, lo cual significó un aumento del 3,4%, a precios constantes.
En este caso, casi la totalidad de las transacciones se realizaron de manera presencial. A diferencia de lo que venía ocurriendo, las ventas a través de tarjetas de crédito se desaceleraron y su evolución fue más pareja en comparación con las realizadas en efectivo o a través de tarjetas de débito, que son los medios de pago más utilizados por los consumidores en este tipo de locales.