Aunque aún quedan dos días de negociaciones entre funcionarios de ambos países, Zeni informó que el agregado agrícola del USDA ya evalúa otra caída de las importaciones chinas de la nueva campaña (83 mill.tn). Una causa clave de esa caída es, además, la fiebre porcina que está minando la población de cerdos chinos, que se alimentan con soja.
De esa manera, las compras de soja por parte del gigante asiático experimentan una tendencia declinante por más de un motivo.
En este marco, el hecho de que el principal producto de exportación argentino alcance precios mínimos en una década despertó mucha preocupación, no solo en el mercado local, sino también en la Casa Rosada donde siguen de cerca el tema.
"Es muy difícil pensar en una recuperación de precios internacionales si la 'Guerra Comercial' continúa", afirman analistas que no descartan que mayores caídas.
"Hoy el mercado está atado a fundamentos que no son propios del mercado. Hasta ahora a nivel local se ha soportado bastante bien los vaivenes mundiales", dijo el presidente de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales (BCBA).
Otro factor considerado bajista para el mercado sojero mundial es la cosecha récord que este año aportará Sudamérica con una producción que, sólo entre la Argentina y Brasil, se ubicará en torno a las 174 millones de toneladas.
Al respecto, el consultor Salvador Di Stefano consideró que "si China impone restricciones a la soja norteamericana, el precio puede bajar hasta 260 dólares. De todas maneras, si esto no ocurre, veo un valor de entre 300 y 340 dólares de acá a fin de año".
"Aconsejamos a los productores vender todo en el mercado de futuros porque no hay certezas de precios a mediano plazo en un contexto de incertidumbre en el cual la demanda está muy reprimida y el clima puede jugar un rol importante", agregó.
Y si bien el impacto de la "Guerra Comercial" podría llegar a jugar a favor de Sudamérica por la posibilidad de aumentar las exportaciones de soja a China, la Argentina no se vería del todo beneficiada porque el ingreso de harina de soja argentina a China aún no está habilitado (se encuentra en proceso de "evaluación"), al tiempo que el de aceite de soja tiene un sistema de cuotificación dispuesto por las autoridades del gigante asiático, según los analistas.
Según publicó hoy el diario 'La Nación', los exportadores agrupados en la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) pidieron al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, rever la tasa estadística del 2,5% para las importaciones con la cual quedarán gravados, entre otros productos, los ingresos de soja desde el exterior que se hacen bajo un régimen de admisión temporaria.
Con ese esquema, los exportadores traen el grano de soja, lo procesan y lo venden por ejemplo como harina. Según las empresas, tienen un 53% de capacidad ociosa y esa mercadería les permite tener un mayor nivel de actividad en las plantas, al margen de la producción local. Por la sequía, el año pasado las compañías importaron más de 6,63 millones de toneladas. Las compañías sostienen que están recibiendo soja local con baja proteína y que la importada de Paraguay o Brasil sirve para mezclarla.
En la carta a Dujovne, firmada por el presidente de Ciara, Gustavo Idígoras, los exportadores plantean "rever la medida excluyendo al régimen de importación temporaria".
De acuerdo a los exportadores, con la medida se pagarán US$28 millones adicionales de impuestos. Según las empresas, desde el mes próximo el sector suspenderá las barcazas que estaban previstas llegar.
Ya ingresó un millón de toneladas cuando los cálculos rondaban hacer entrar cinco millones de toneladas. "Se paraliza desde junio", indicó Idígoras sobre la suerte de esas operaciones.
"Con la tasa de estadística se pasa a pagar 8 dólares más de impuestos (por tonelada); eso hace inviable la importación para procesamiento y exportación", apuntó el presidente de Ciara.
Entre otros puntos, en la carta al ministro se apunta: "Conocemos las dificultades fiscales por las cuales atraviesa el país, pero entendemos que esta medida se aleja del objetivo para la cual fue creada la tasa estadística y es contraria al espíritu normado por el Código Aduanero que previó la posibilidad del cobro de esta tasa como pago de un
servicio estadístico".
"Asimismo, entendemos que las estadísticas de la Argentina deberían ser llevadas adelante por el Indec sin la necesidad de tener que gravar a la importación para tales fines", agregan los exportadores.
Entre los exportadores circula el cálculo que paralizándose el ingreso de la mercadería las pérdidas totales por el valor de las importaciones desde Paraguay y Brasil rondaría los US$200 millones.