Mientras el Gobierno nacional admite el pico inflacionario de 2019 y prepara el anuncio de un plan para congelar precios y reactivar el consumo, el economista fue pesimista sobre la posibilidad de moderar la escalada inflacionaria: “Argentina no tiene las condiciones para bajar la inflación como lo hicieron los otros países de la región con Banco Central y propia moneda. Porque sus ciudadanos no repudian a sus monedas domésticas, y ahorran en la moneda que emite su Banco Central. Es decir, la demanda de dinero local es más importante como reserva de valor que como motivo de transacción”, explicó.
Además consideró que nuestro país “ya no puede hacer” lo que hicieron los países de la región y ratificó que existe un “riesgo de hiperinflación”.
Sin embargo, reconoció que “la última oportunidad” que tuvo el Banco Central para recuperar el valor del peso y contener a la inflación fue “en la gestión de Federico Sturzenegger”.
Por otro lado, Giacomini también desechó la idea de instaurar otro régimen de convertibilidad como el aplicado en los años ’90, que logró frenar la hiperinflación y estabilizar la economía. Aceptó que el Plan que instauró Domingo Cavallo en 1991 logró la confianza de la gente, pero que eso ahora no se repetiría: “Pero en Argentina como ya nos llevamos puesta una convertibilidad, si vos querés poner una convertibilidad hoy en día la gente tampoco creería. Y no tendría buenos resultados”.
“Por eso Argentina tiene que ir a una medida mucho más extrema que una convertibilidad y debería cerrar el Banco Central”, aseguró.
Consultado por sobre si esto implicaría una dolarización, Giacomini respondió: “Yo creo que si a los argentinos le dejaras la libertad de elegir una moneda y pusieras competencia de monedas, se quedarían con el dólar”.