Sin embargo, si se compara con los feriados de Semana Santa de años anteriores, la cantidad de turistas es la más baja desde 2015, cuando se movilizaron 2,22 millones de personas.
" El fin de semana de pascuas tuvo un comportamiento especial este año: viajó mucha gente, pero lo hicieron a destinos más cercanos y por estadías de tiempo más breves", remarcó CAME en su informe.
En esa línea, la CAME detalló que otros 2,6 millones de excursionistas viajaron a ciudades cercanas con motivos de paseo o recreación o para festejos religiosos, ferias o eventos. En este caso, se estima que gastaron en promedio $550 cada uno, lo que representa un total de $1.430 millones.
"No se puede comparar con 2018 porque en aquella ocasión se juntaron dos feriados, estirando el fin de semana largo a cinco días. Aunque en materia de ventas, los comercios y vendedores de servicios, vinculados al turismo, tuvieron un fin de semana muy tranquilo, con un visitante muy austero y cuidadoso de su bolsillo”, dijeron desde CAME.
Y siguieron: “A diferencia de otros fines de semana, el argentino se quedó a vacacionar en su país, y en cambio se notó el ingreso de más visitantes de naciones vecinas. Fue importante el flujo desde el Uruguay, Brasil y Chile, entusiasmados por un tipo de cambio que todavía les resulta favorable”.
Según CAME, entre los destinos más elegidos destacaron los centros localizados en la Costa atlántica, Córdoba, Iguazú, Salta, Tucumán, Mendoza y Entre Ríos.
En el caso de Mar del Plata, el 71,4% de los comerciantes advirtió que no cumplió sus expectativas en Semana Santa, de acuerdo con un informe de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP).
"A pesar de que la ocupación hotelera durante los días feriados con motivo de Semana Santa alcanzó alrededor del 80% según la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata, el movimiento turístico no se vio reflejado en el sector comercial", destacaron.